
La letra CH que ves en el tablero de tu auto es el indicador de temperatura del refrigerante; la C (Cold) equivale aproximadamente a 60 °C y la H (Hot) a 110 °C, y su función es avisarte si el motor se está calentando de más. En la mayoría de los autos vendidos en México, como el Versa o el Chevrolet Aveo, la aguja debe mantenerse en la zona media; si sube hacia la H, el motor está en riesgo de sobrecalentamiento. Según la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), revisar el nivel de anticongelante cada 5,000 km o antes de un viaje largo ayuda a prevenir fallas graves. Un sobrecalentamiento severo puede requerir reparaciones que van de $8,000 a $15,000 MXN (junta de culata, termostato, radiador), dependiendo del taller y la ciudad. Por ejemplo, si recorres 20,000 km al año y realizas un cambio de refrigerante cada 40,000 km con un costo de $1,200 MXN, el gasto anual de mantenimiento preventivo es de solo $600 MXN, mientras que una reparación mayor representa más de diez años de ese gasto. Los puntos de falla más comunes son fugas en mangueras, bomba de agua o radiador, un termostato atascado en posición cerrada, y fallas en el ventilador del radiador. La C representa aproximadamente 60 °C y la H 110 °C. Un sobrecalentamiento puede costar entre $8,000 y $15,000 MXN en reparaciones. El mantenimiento preventivo cuesta solo $600 MXN al año. Siempre es mejor atender la señal CH antes de que el motor se apague en medio del tráfico de la CDMX.

Yo manejo un Sentra 2018 en la CDMX y en Periférico, con el tráfico pesado, la temperatura del refrigerante sube más de lo normal, sobre todo en temporada de calor. Cuando veo la aguja cerca de la H, pongo la calefacción al máximo para bajar la temperatura mientras llego a un taller. No es ideal, pero me ha salvado varias veces. En Periférico la temperatura sube más de lo normal. Poner la calefacción al máximo ayuda temporalmente. No es ideal, pero funciona.

En mi taller de Guadalajara, lo que más veo en autos como el Jetta o el Kia K3 es el termostato pegado en posición cerrada. Eso hace que el motor se caliente rápido, sobre todo en subidas o con clima caliente. La gente no revisa el nivel de anticongelante hasta que la aguja toca la H. Un tip: si falla el ventilador del radiador, el CH sube en menos de cinco minutos en un día de 35 °C. Cambiar el refrigerante cada dos años y revisar las mangueras te ahorra una reparación cara. El termostato pegado cerrado es una falla común en Guadalajara. Revisar el anticongelante cada dos años previene sobrecalentamientos. Cambiar el refrigerante es más barato que reparar la junta de culata.

En Monterrey con 40 °C a la sombra, el CH se vuelve tu peor enemigo. En mi Corolla 2020, el ventilador del radiador falló y en menos de 10 minutos la aguja llegó a la H. Me costó $3,500 MXN reemplazarlo. Ahora siempre reviso el nivel de anticongelante antes de salir a carretera, sobre todo en verano. En Monterrey el calor extremo acelera los problemas del sistema de enfriamiento. Un ventilador dañado eleva la temperatura en minutos. Revisar el anticongelante antes de viajar es obligatorio en climas extremos.

Haciendo viajes de Uber en Guadalajara, entre el tráfico y los topes, el motor trabaja más y la temperatura sube. Una vez, en un Onix, la luz de temperatura se encendió porque una manguera se reventó en la Autopista México–Querétaro. Si ves la aguja cerca de la H, apaga el aire acondicionado inmediatamente y enciende la calefacción. Eso me dio tiempo para llegar a una gasolinera. Usar la calefacción en caso de emergencia baja la temperatura mientras buscas un taller. Mangueras viejas son el punto débil en autos de flotilla. Revisar el sistema antes de un viaje largo por carretera evita paradas inesperadas.


