
Las marchas bajas (primera y segunda) entregan más torque a las ruedas para vencer resistencias como arrancar en una pendiente del Periférico o cruzar un tope en la colonia Condesa, mientras que las marchas altas (tercera en adelante) priorizan la velocidad de rotación para ahorrar combustible en autopista. En términos prácticos, usar una marcha baja significa que el motor gira más rápido por cada vuelta de rueda, ideal para subir el cerro de la carretera México–Toluca o cargar herramientas en una NP300. Por el contrario, una marcha alta hace que el motor gire más lento por cada vuelta, perfecto para circular a 110 km/h en la Autopista México–Querétaro sin forzar el motor.
Para ilustrar el impacto en el bolsillo, tomemos un Nissan Versa 2025 con caja manual. Con base en 20,000 km al año y gasolina Regular de 87 octanos a $24 MXN por litro, si el conductor mantiene el motor en tercera a 70 km/h (marcha media) el rendimiento ronda 14 km/l; en quinta a 110 km/h se acerca a 18 km/l. Eso significa que cada 10,000 km, usar marchas altas en autopista ahorra aproximadamente $1,900 MXN en combustible, según datos de PROFECO en su estudio de rendimiento vehicular 2024. Además, el desgaste del motor se reduce porque a altas revoluciones en marcha baja (por ejemplo, subir una pendiente en segunda a 4,500 rpm) el motor completa más ciclos por kilómetro, acelerando el deterioro de componentes como el embrague y los pistones. El costo operativo total, incluyendo mantenimiento y combustible, puede pasar de $2.80 MXN/km en manejo urbano con marchas bajas frecuentes a $2.20 MXN/km en autopista con marchas altas, sin contar depreciación. La SICT recomienda en su Manual de Conducción Eficiente 2023 cambiar a la marcha más alta posible sin que el motor “force” para optimizar el consumo y la vida útil del vehículo.
| Tipo de marcha | Uso típico | Beneficio principal | Desventaja |
|---|---|---|---|
| Baja (1ª y 2ª) | Arranque, pendientes, topes, carga | Mayor torque | Mayor consumo de combustible y desgaste |
| Alta (3ª a 6ª) | Carretera, velocidad constante | Menor consumo y menor desgaste | Menor capacidad de aceleración |

En mi Versa 2019, me di cuenta que en las subidas del Circuito Interior si voy en tercera a 2,500 rpm el carro apenas responde; mejor bajo a segunda y el motor sube a 3,800 rpm, pero el torque se siente al instante. En bajada, meto quinta y dejo que la inercia me lleve sin pisar el acelerador. Así he logrado que el rendimiento se mantenga en 13.5 km/l en ciudad, nada mal para CDMX.

Trabajo como mecánico en un taller de la México–Puebla, y todos los días veo carros que llegaron con el motor “carbonizado” por manejar en cuarta a 40 km/h. Eso se llama marcha alta con baja velocidad: el motor no quema bien la mezcla y deja depósitos. Recomiendo que si vas a 50 km/h uses tercera o cuarta, nunca quinta, y si sientes que el coche “tembloroso” es que necesitas bajar una marcha para evitar daños a largo plazo.

Uso mi Jetta 2022 para DiDi en Guadalajara y siempre que salgo a la carretera a Zapopan pongo sexta a 110 km/h. El motor va relajado y el consumo baja a 17 km/l. En cambio, en el tráfico de López Mateos, con puras primeras y segundas, el tablero marca 11 km/l. Es cuestión de elegir bien la marcha para no gastar de más.

Subiendo a la sierra de Monterrey por la carretera a Saltillo, si meto quinta en una pendiente el motor empieza a “reventar” y pierde fuerza. Bajo a tercera, aunque las rpm se van a 4,200, el torque me saca sin problema y no sobrecaliento el clutch. En mi experiencia, es mejor usar marcha baja y escuchar el motor que forzar la transmisión.


