
La causa más común del mal enfriamiento en un auto en México es un sistema de enfriamiento sucio o con nivel bajo de refrigerante, lo que impide que el calor del motor se disipe correctamente, especialmente en el tráfico pesado de la CDMX o en carretera con clima extremo. Según la PROFECO, en su guía de vehicular, el 60% de los casos de sobrecalentamiento se deben a la acumulación de sarro o aire en el sistema, y no a una falla mecánica grave. El sarro, que se forma por usar agua de la llave en lugar de refrigerante, reduce la capacidad del radiador para transferir calor. Si el nivel de refrigerante en el depósito está por debajo del mínimo, el motor no puede mantener su temperatura de trabajo, que en un motor moderno ronda los 90°C. Por ejemplo, en un Nissan Versa 2024, el sistema requiere aproximadamente 6 litros de una mezcla 50/50 de refrigerante y agua destilada. Si se usa solo agua, el punto de ebullición baja y el motor se sobrecalienta en menos de 15 minutos de tráfico en el Periférico. El costo de una limpieza profesional del sistema de enfriamiento en un taller de la Ciudad de México oscila entre $1,200 y $2,500 MXN, mientras que cambiar el termostato y el refrigerante cuesta entre $1,800 y $3,500 MXN. Si no se atiende, el daño puede escalar a una junta de culata quemada, cuya reparación, en un motor como el del Chevrolet Onix, supera los $15,000 MXN. El mantenimiento preventivo anual del sistema de enfriamiento, incluyendo cambio de refrigerante y revisión de mangueras, cuesta alrededor de $1,500 MXN, lo que equivale a un costo operativo de aproximadamente $0.08 MXN por km si se recorren 20,000 km al año. Un termostato atascado cerrado impide la circulación principal, atrapando el calor en el motor. El dato más reciente de la SEMOVI CDMX indica que en la capital, el 30% de las fallas reportadas en el Programa de Verificación Vehicular están relacionadas con el sistema de enfriamiento, lo que evidencia un problema recurrente. El uso de agua de la llave acelera la formación de sarro en el radiador.

En mi Versa 2021, el enfriamiento empezó a fallar justo en el tráfico de la Avenida Insurgentes, y el mecánico me dijo que era por el sarro del radiador. Usaba agua de la llave para ahorrar, pero no vale la pena. El termostato estaba bien, pero el radiador necesitaba una limpieza a fondo. Un termostato atascado cerrado no permite que el agua circule correctamente.

Como taxista en la CDMX, he visto de todo. El mal enfriamiento casi siempre es por el nivel bajo de refrigerante o porque el radiador tiene el ventilador fallando. En mi Aveo, el ventilador no prendía y en el Circuito Interior el motor se calentaba rápido. Hay que revisar que el electroventilador arranque cuando el motor llega a los 90°C. En CDMX, la altitud provoca que el líquido refrigerante hierva a menor temperatura.

En mi experiencia, si el auto se calienta en subidas de la Autopista México–Querétaro, es el termostato. Lo cambié en mi Corolla y se solucionó. El motor se mantiene a la temperatura correcta cuando el termostato abre a tiempo para que el refrigerante circule. Una fuga en una manguera puede dejar el sistema sin presión y el motor se sobrecalienta.

Un comprador de autos seminuevos debe revisar el historial de del sistema de enfriamiento. Un auto que se sobrecalentó puede tener una junta de culata dañada, y eso es caro de reparar. En mi lote, siempre reviso el nivel de refrigerante y que el ventilador funcione antes de vender. El sarro en el radiador reduce la eficiencia y causa sobrecalentamiento en el tráfico de Guadalajara.


