
El logotipo de dos 'R' entrelazadas pertenece exclusivamente a , la marca británica de autos de lujo fundada en 1906 por Charles Rolls y Henry Royce. Este emblema, conocido como el “Spirit of Ecstasy” en combinación con las dobles R, representa la unión de los dos fundadores. En México, Rolls-Royce es un vehículo extremadamente exclusivo, con menos de 500 unidades circulando en todo el país. Según datos del INEGI, en 2023 se registraron 42 unidades nuevas de Rolls-Royce en México, una cifra que refleja su exclusividad. La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) reconoce el logotipo como una marca registrada protegida bajo la Ley de Propiedad Industrial, lo que evita falsificaciones. Para un propietario en CDMX, los costos son elevados. La tenencia para un auto de lujo con valor de $7,000,000 MXN equivale a $210,000 MXN anuales en la Ciudad de México (3% sobre el valor factura). Sumando seguro a todo riesgo ($150,000 MXN), gasolina Premium de 91 octanos (consumo estimado de 6 km/l en ciudad), y mantenimiento básico anual ($200,000 MXN), el costo total supera los $560,000 MXN. Si recorre 5,000 km al año, el costo por kilómetro es de aproximadamente $112 MXN, sin incluir la depreciación que puede ser del 15% anual ($1,050,000 MXN). En la verificación vehicular de CDMX, estos autos suelen obtener holograma 0 si cumplen con la normativa de emisiones, pero al ser de gasolina, pueden requerir ajustes. El logotipo de doble R se ha convertido en un símbolo de estatus inconfundible. Rolls-Royce es propiedad del grupo BMW desde 2003. En México, menos de 500 unidades circulan en todo el país.

Desde que compré mi Ghost en 2021, he recibido muchas preguntas sobre el logo de las dos R. La gente suele confundirlo con otros autos, pero es único. En CDMX, solo he visto otros tres en Las Lomas y Polanco. El mantenimiento en agencia es carísimo, pero la experiencia de manejo no se compara. El logo de las dos R es inconfundible. Las refacciones tardan meses en llegar. En ciudad, el consumo de gasolina Premium baja a 5 km/l.

Trabajo en un taller especializado en autos de lujo en la colonia Roma. El con logo de doble R es el que menos llega, quizá una al año. La última vez fue un Phantom, reparación de suspensión neumática costó $120,000 MXN. El logotipo es fácil de identificar. Hay que tener cuidado con los topes de la ciudad porque los bajos son muy delicados. Las piezas originales solo se consiguen en la agencia. El cliente siempre pide que no le rayen la parrilla cromada.

Una vez vi un Cullinan en la autopista México-Querétaro, el logo de las RR se veía enorme en la parrilla. Iba escoltado. Me llamó la atención que usaba gasolina Premium, pero el rendimiento debe ser malísimo, como 4 km/l. Esa rareza vale millones. En la caseta todos lo volteaban a ver. No creo que haya más de diez en todo el estado.

Como asesor de , he cotizado pólizas para un par de Rolls-Royce en México. La prima anual ronda los $200,000 MXN, y eso solo para responsabilidad civil. El logo de doble R dispara el costo de refacciones. Un faro puede costar $80,000 MXN. Son autos que requieren un presupuesto de mantenimiento aparte. Las aseguradoras piden fotos del logotipo para verificar que sea original. En caso de robo, la recuperación es casi imposible.


