
El auto con dos logotipos diagonales es el Polestar. Esta marca sueca, que nació como la división de alto rendimiento de y hoy opera como una firma independiente de vehículos eléctricos, utiliza un emblema compuesto por dos líneas oblicuas que forman una estrella estilizada. En México, aunque Polestar aún no tiene una presencia masiva como Nissan o Chevrolet, sus modelos ya se comercializan a través de importadores selectos y plataformas digitales, con un enfoque en el segmento premium eléctrico. Según los datos de INEGI (2024), los vehículos eléctricos representaron apenas el 1.2% de las ventas totales en el país, pero marcas como Polestar están captando la atención de conductores en CDMX, Monterrey y Guadalajara, donde la infraestructura de carga es más accesible.
| Modelo | Tipo de combustible | Potencia | Autonomía estimada (ciclo combinado) |
|---|---|---|---|
| Polestar 2 (2025) | Eléctrico (batería) | 476 hp (versión Performance) | 480 km |
| Polestar 1 (edición limitada) | Híbrido enchufable | 609 hp combinados | 135 km en modo eléctrico |
Un cálculo útil para el comprador mexicano: el costo total de propiedad (TCO) a 5 años, asumiendo 15,000 km anuales, incluye la depreciación (que en eléctricos premium ronda el 15% anual en México), el seguro, el mantenimiento y la electricidad. Un Polestar 2 de $1,500,000 MXN tendría un costo anual de aproximadamente $180,000 MXN, que equivale a $12.00 MXN por km. La PROFECO (2024) recomienda verificar la disponibilidad de talleres especializados antes de adquirir un vehículo eléctrico importado, ya que en México la red de servicio para Polestar aún es limitada fuera de la zona metropolitana.

En tres años manejando un Polestar 2 entre CDMX y Querétaro, te digo que el rendimiento real ronda los 4.8 km/kWh, no los 5.2 que prometen. Con el tráfico del Periférico y los topes de la zona, la autonomía baja unos 20 km. Lo bueno es que cargarlo en casa te sale más barato que llenar el tanque de un Jetta con Premium.

Soy mecánico en un taller de autos eléctricos en Santa Fe, y he visto varios Polestar 2. La tracción total es sólida para las lluvias de la temporada en CDMX, pero el sistema de frenos regenerativos se siente diferente si vienes de un March o un Aveo. Un detalle: los sensores de estacionamiento a veces fallan con el lodo de las calles de la delegación.

En el lote de seminuevos donde trabajo, apenas he visto un Polestar 2. Los compradores preguntan más por el MG5 o el K3, pero el que tiene dos logos diagonales llama la atención por su diseño. La depreciación es fuerte, un 2023 con 25,000 km lo ofrecen en $850,000 MXN.

Manejé un Polestar 1 de la agencia en carretera de Monterrey a Saltillo. La autonomía híbrida es real, unos 130 km en modo eléctrico antes de que el motor de gasolina entre en acción. En subidas, el torque es bestial, pero en las curvas de la autopista se siente el peso de la batería. No es para todos, pero para carretera es una chulada.


