
Apagar el control de tracción (ASR) es útil solo en situaciones muy específicas como al arrancar en arena suelta, lodo profundo, nieve o al intentar desatorar la camioneta en un terreno blando, porque evita que el sistema corte la potencia cuando las ruedas patinan ligeramente para ganar tracción. En el resto de condiciones de manejo diario en México —como en el Periférico de la CDMX, carretera mojada o terracería— mantenerlo encendido es más seguro, ya que evita derrapes al acelerar sobre superficies con baja adherencia. Según un análisis de PROFECO (2024), más del 70% de los autos compactos vendidos en México, como el Versa, Chevrolet Onix o Volkswagen Jetta, incluyen el control de tracción como equipo de serie, y en pruebas de manejo con lluvia simulada, los vehículos con ASR activo tardaron en promedio 2.1 segundos menos en recuperar la estabilidad direccional al acelerar en curvas. Por su parte, la SICT reporta que en México hay cerca de 600,000 incidentes al año relacionados con pérdida de control en pavimento mojado (datos de 2023), y el uso correcto de los sistemas antideslizantes podría reducir hasta un 15 % esas cifras. La confusión más común entre conductores mexicanos es pensar que apagar el ASR mejora el rendimiento en subidas de montaña con gravilla o en caminos de terracería en el Estado de México; en realidad, en esos escenarios el sistema no interfiere si se mantiene una aceleración constante. Incluso en vehículos con tracción 4x2 como la Nissan NP300 o la Toyota Hilux, al apagar el control de tracción en una pendiente lodosa se puede perder el control direccional al intentar avanzar.
Ahora, un cálculo útil para el usuario mexicano: si tu auto compacto tiene un costo de $380,000 MXN y una depreciación anual del 12 % —según datos de la Secretaría de Economía para autos seminuevos en México hasta 2024—, en tres años perderías alrededor de $137,000 MXN solo por desgaste normal. Si por apagar el ASR sufres un derrape que dañe un poste o una llanta, cada reparación promedio ronda los $8,000 MXN por neumático y $5,000 MXN por suspensión en un lote de autos seminuevos en Santa Fe. Es decir, un solo incidente puede acelerar tu costo por km en $0.65 MXN adicionales.
| Escenario | ¿Apagar ASR? | Riesgo principal en México |
|---|---|---|
| Arranque en arena suelta o lodo | Sí, para ganar tracción | No hacerlo puede dejar varado el auto |
| Camino mojado o con agua acumulada | No | Derrape lateral al acelerar |
| Subida con gravilla en carretera | No | Pérdida de dirección si la llanta patina |
| Nieve o hielo en zona montañosa (poco común en MX) | Sí, solo al arrancar | Patinaje sin avance |
No necesitas apagar el control de tracción en asfalto mojado. El sistema está diseñado para ayudarte a mantener el control. Apagarlo permanentemente no mejora el rendimiento de combustible ni la aceleración en seco. El uso incorrecto del sistema puede generar desgaste prematuro de neumáticos o daños en la transmisión.

En mi Versa 2024 lo he probado: en la arena suelta de la playa en Veracruz, si lo apagas el coche avanza más parejo. Pero en CDMX, entre Periférico e Insurgentes, con los baches y topes, mantenerlo encendido me ha salvado de patinar en una vuelta apretada con piso mojado. Hasta ahora no he sentido que consuma más gasolina con el sistema activo, más bien al contrario, en lluvia el auto se siente más firme.

Tengo un taxi Onix 2023 y recorro unos 1,200 km a la semana en Guadalajara. La verdad, nunca lo apago. En una ocasión intenté apagar el control de tracción para subir una pendiente empinada con lodo en Zapopan, y el coche empezó a desviarse; lo volví a encender y subió sin problema. Para mí, vale más la seguridad, y el desgaste de llantas es más parejo. Uso gasolina Regular de 87 octanos y el rendimiento se mantiene en 13.8 km/l en ciudad.

En carretera, como de Monterrey a Saltillo, con lluvia y viento, dejo el control activo. Lo apagué una vez por probar y sentí que el coche se iba de atrás al acelerar en una curva con gravilla. Nunca más. Mi recomendación: solo apágalo si estás atorado o si sabes bien lo que haces.

Cuando manejas en subidas de montaña de la carretera México–Puebla, como en el tramo de Río Frío, con niebla y asfalto mojado, jamás apagues el sistema. He visto camionetas NP300 patinar por apagar el control para subir más rápido; al final pierden tracción y se quedan. Mi Toyota Hilux 2019 lo deja siempre encendido, y en terracería pesada lo desactivo solo un momento para pasar un lodazal.


