
En México, la mayoría de los requieren gasolina Premium de 91 octanos (RON), no 92 ni 95. El mercado mexicano no comercializa gasolina de 92 octanos de forma estándar; la opción de alto octanaje es la Premium (91 octanos RON), que cumple con la especificación mínima para estos motores. Usar Magna de 87 octanos provoca detonación (knocking), pérdida de potencia y riesgo de daño en pistones y bielas. Según PROFECO y los manuales de propietario de Mercedes-Benz modelos 2023-2025, el combustible recomendado es Premium con un mínimo de 91 octanos RON. Para un Mercedes-Benz Clase C 2024 con motor 2.0 turbo de 255 hp y 295 Nm, el rendimiento en ciudad es de aproximadamente 11.5 km/l y en carretera 15.8 km/l. Si recorres 20,000 km al año (mitad ciudad, mitad carretera), el consumo promedio ponderado es 13.5 km/l. Con un precio de $24.50 MXN por litro de Premium (promedio nacional 2025), gastas $36,296 MXN anuales en combustible. A esto suma tenencia (varía por estado, en CDMX unos $4,500 MXN anuales), seguro ($12,000 MXN), verificación ($1,200 MXN) y mantenimiento ($8,000 MXN). El costo total anual de operación sin depreciación es de $61,996 MXN, equivalente a $3.10 MXN por km. Si adquiriste el auto en $850,000 MXN y estimas una reventa a 5 años en $510,000 MXN, la depreciación anual es de $68,000 MXN, llevando el costo por km a $6.50 MXN. Cargar Magna 87 ahorraría unos $2,500 MXN al año, pero el riesgo de reparación prematura del motor (cambio de bielas o pistones) supera $80,000 MXN. Por eso, en México lo correcto es siempre usar Premium 91 octanos, no 92 ni 95. Recuerda que la SICT recomienda verificar el octanaje en la tapa del combustible; si dice “91 octanos mínimo”, usa Premium mexicana.
Rendimiento combinado: 13.5 km/l
Costo anual de combustible: $36,296 MXN
Costo total por km (con depreciación): $6.50 MXN
Potencia: 255 hp
Torque: 295 Nm
Fuentes: PROFECO “Estudio de calidad de combustibles 2024”, manuales de propietario Mercedes-Benz México (modelos 2023-2025).

















Llevo tres años con un GLC 300 en CDMX. Lo cargué con Premium 91 desde el día uno. Un conocido usó Magna “por ahorrar” y a los 15,000 km ya traía fallos de encendido. El taller le dijo que la computadora ajustaba la inyección, pero el motor cascabeleaba en los topes del Periférico. No vale la pena arriesgarse, el ahorro no cubre ni medio cambio de aceite.

Trabajo en un taller especializado en alemanes en Monterrey. Nos llegan Mercedes con 30,000 km y el cliente dice “siempre le puse Premium 91”. Abrimos el motor y todo bien. Otros que intentaron con gasolina de 87 octanos en la carretera a Saltillo, a 40°C, terminan con detonación y el testigo del motor encendido. La reparación de un pistón dañado cuesta arriba de $50,000 MXN. La gasolina Premium es la única opción confiable.

En Guadalajara, uso mi Clase E para DiDi. Con Premium 91 saco 12 km/l en ciudad, con aire acondicionado siempre encendido. Una vez, por error, le puse Magna en una gasolinera de la carretera a Chapala. A los 10 km sentí vibraciones y bajó el rendimiento. Vacié el tanque y puse Premium de nuevo. Ahora reviso que el dispensador diga “91 octanos” antes de cargar.

Compré un C200 seminuevo en Kavak. El manual dice “91 octanos mínimo”. En México no hay 92 ni 95 en las gasolineras comunes. La Premium de 91 octanos es la que usan todos los dueños que conozco en el grupo de Facebook “Mercedes-Benz México”. Si encuentras una estación que ofrezca “Ultra Premium” de 95 octanos, no pasa nada, pero es carísima y no da más potencia. Lo importante es evitar la Magna 87.


