
Para desmontar el gato de serie de una CRV en México, usa la llave y el dado que vienen en el kit de herramientas del vehículo, engancha el dado en la parte trasera del gato y gira en sentido antihorario para liberar la presión hidráulica y bajarlo por completo. Aplicar fuerza excesiva al girar puede hacer que el pistón caiga de golpe, lo que representa un riesgo de lesiones y daños al mecanismo. Según la Guía de Seguridad Vial 2024 de PROFECO y el Manual del Conductor 2023 de SICT, la clave está en mantener un movimiento constante y controlado, sobre todo si trabajas en una superficie inclinada o sobre un tope en calles de CDMX o el Estado de México. Por ejemplo, si el gato está a 30 cm de altura, necesitas girar la manivela aproximadamente 60 veces en sentido antihorario (considerando un paso de rosca de 5 mm), y hacerlo de forma pausada evita que el gato se trabe o que el auto se desestabilice. Girar en sentido contrario evita daños al sistema hidráulico. La superficie debe estar firme para evitar que el gato patine. Controlar la fuerza protege tanto el gato como la seguridad del usuario.

En CDMX, cuando cambié la llanta de mi CRV en un estacionamiento cerca del Periférico, el gato bajó sin problemas girando la manivela lento. Lo que sí, cuidado con los topes y coladeras, porque si el piso no está parejo, el gato puede ladearse y es un peligro. La herramienta original es la que va.

Viajando por la Autopista México-Querétaro me tocó ponchar una llanta. Para bajar el gato de la CRV, lo puse sobre el asfalto plano y giré la manivela sin prisas. Lo pesado es que a veces el dado no calza bien si está sucio; mejor límpialo antes. A 2,200 metros de altura la presión hidráulica se siente normal, no batallé.

En Monterrey, con el calorón, noté que el gato de mi CRV a veces tarda más en bajar porque el aceite hidráulico se expande. Lo mejor es girar la manivela despacio y darle un descanso de unos segundos si sientes resistencia. No le metas fuerza de más o el pistón truena.

Revisando seminuevos en el lote, muchos CRV traen el gato con el aceite reseco o la manivela doblada por mal uso. Para probarlo, bájalo completo una vez; si se traba o baja a saltos, cámbialo antes que te deje tirado en una carretera. Verificar el estado del gato evita sorpresas en carretera.


