
Las principales causas del alto consumo de combustible en motocicletas en México incluyen fugas menores en el sistema de combustible, ralentí elevado, baja presión de llantas, fallas mecánicas y el uso de gasolina de baja calidad. Según PROFECO, la gasolina que no cumple con el octanaje requerido (Magna 87 o Premium 91 según el manual) puede generar combustión incompleta y depósitos de carbón, reduciendo el rendimiento hasta un 15%. En CDMX, donde la altitud supera los 2,200 metros, el motor requiere una mezcla más rica; si a eso se suma un ralentí mal ajustado (por encima de las 1,200 rpm recomendadas por el fabricante), el gasto extra puede ser de $1,500 MXN al año en una moto que recorre 8,000 km.
Para darte una idea concreta, tomemos una moto tipo Italika 150 que declara 40 km/l en condiciones ideales. Con una fuga mínima de combustible —por ejemplo, una manguera agrietada o una válvula de aguja atascada— el consumo real baja a 35 km/l. En 10,000 km anuales, el combustible pasa de $6,000 MXN a $6,857 MXN, un sobrecosto de $857 MXN solo por esa fuga. Si además la presión de llantas es 10% menor de lo indicado (de 28 psi a 25 psi), la resistencia al rodamiento aumenta y el rendimiento cae a 33 km/l, elevando el gasto a $7,273 MXN. La combinación de varios factores puede duplicar el costo operativo por kilómetro.
La SICT recomienda revisiones periódicas del sistema de combustible y la presión de neumáticos cada 15 días, especialmente en autopistas como la México-Querétaro donde las altas velocidades aceleran el desgaste. Aquí un comparativo basado en datos estimados de 2025 para una moto de 150 cc con gasolina Regular a $24 MXN/litro:
| Condición | Rendimiento (km/l) | Costo anual de combustible (10,000 km) |
|---|---|---|
| Perfecto estado | 40 | $6,000 MXN |
| Fuga menor | 35 | $6,857 MXN |
| Baja presión de llantas | 33 | $7,273 MXN |
| Fuga + baja presión | 30 | $8,000 MXN |
El cálculo de costo por kilómetro en el peor escenario es de $0.80 MXN solo de combustible, sin incluir ni depreciación. Con una revisión simple de mangueras y ajuste de ralentí, muchos motociclistas en CDMX recuperan ese gasto en menos de un mes.

Uso una Italika 150 para repartir comida en CDMX, y lo que más me bajó el rendimiento fue la presión de las llantas. Con 25 psi en vez de 28, empecé a gastar un litro extra cada 100 km en el Periférico. Las llantas se revisan cada semana. También noté que después de pasar un tope muy fuerte, la manguera de gasolina se aflojó y empezó a sudar; una fuga chiquita, pero en un mes perdí como $300 MXN.

Soy mecánico de motos en un taller de la Colonia Roma. La causa más común que veo es el ralentí alto: muchos traen la moto regulada a 1,500 rpm porque piensan que arranca mejor, pero en el tráfico de Insurgentes se les va la gasolina. Con una vuelta al tornillo de ajuste la bajamos a 1,100 rpm y el cliente recupera 5 km/l. También reviso los anillos del pistón; si están gastados, el aceite se quema y el consumo se dispara. El embrague patinando es otro clásico en motos con más de 30,000 km.

En mi viaje por la Autopista México-Puebla, la moto empezó a consumir más de lo normal. Resultó que el filtro de aire estaba tapado de polvo, y además usé gasolina Magna cuando el manual pide Premium 91. La combustión incompleta dejó carbón en la bujía. Bajé de 38 km/l a 30 km/l en ese tramo. Nunca use gasolina de dudosa procedencia en gasolineras desconocidas.

Para ahorrar gasolina en mi Vento 250, siempre caliento el motor un minuto después del arranque en frío, sobre todo en las mañanas de CDMX. Acelero suave y cambio a la siguiente marcha antes de que el taco marque 5,000 rpm. Uso freno de motor en los altos y evito andar con el embrague medio jalado. Así mantengo el rendimiento en 32 km/l en ciudad, aunque la marca anuncia 35 km/l. La presión de las llantas la checo cada quincena.


