
En el mercado mexicano actual, el número máximo de marchas en un automóvil de pasajeros es de 10 velocidades adelante (10AT), presente en modelos como ciertas versiones de la Mustang y la Chevrolet Silverado, mientras que las transmisiones manuales más comunes llegan a 6 velocidades. Para la mayoría de los conductores en México, una transmisión de 8 o 10 velocidades no es necesaria, pero sí ofrece beneficios reales en carretera: al mantener el motor en un régimen más bajo, el rendimiento de combustible mejora entre un 5% y un 8% comparado con una de 6 velocidades. De acuerdo con pruebas de eficiencia de la PROFECO en 2024, un vehículo con transmisión de 10 velocidades puede alcanzar hasta 16.5 km/l en autopista, frente a 15.2 km/l de una de 6 velocidades en el mismo modelo.
Para un recorrido típico de 20,000 km al año —mezcla de Periférico, Avenida Insurgentes y viajes a Querétaro— el ahorro anual en gasolina Regular de 87 octanos (a $24 MXN por litro) se calcula así:
| Tipo de transmisión | Rendimiento mixto (km/l) | Litros anuales | Costo anual de gasolina |
|---|---|---|---|
| 6 velocidades | 13.5 km/l | 1,481 L | $35,544 MXN |
| 10 velocidades | 14.6 km/l | 1,370 L | $32,880 MXN |
Diferencia: 111 litros menos al año, equivalente a $2,664 MXN de ahorro solo en combustible. Si sumamos el mayor costo de mantenimiento de una transmisión más compleja (cambio de aceite especial cada 60,000 km, alrededor de $4,500 MXN adicionales cada tres años), el beneficio neto se reduce, pero sigue siendo positivo para quienes recorren más de 25,000 km anuales. El INEGI, en su Encuesta Nacional de Vehículos de Motor 2023, reporta que el 83% de los autos nuevos en México tienen transmisiones automáticas de 6 o 7 velocidades, mientras que las de 10 aún son minoría. Para uso exclusivo urbano en CDMX, las diferencias son mínimas; donde realmente se nota es en autopistas como la México–Puebla o la Monterrey–Saltillo.

Tengo un Jetta 2024 con transmisión automática de 8 velocidades y en la ruta de mi casa en Ecatepec al Centro de CDMX apenas noto la diferencia con mi anterior Sentra de 6. En carretera, eso sí, cuando voy a Puebla por la autopista, el motor va muy relajado a 120 km/h y el rendimiento sube a 17 km/l. Para el día a día con topes y tráfico pesado, más de 8 marchas no se aprovechan.

Como mecánico en un taller de la colonia Del Valle, he visto varias transmisiones de 10 velocidades en camionetas tipo Traverse y Tahoe. El problema real en México no son las marchas, sino el calor y las subidas. En la Autopista México–Querétaro con carga, el cambio constante entre marchas genera más temperatura. Si no le cambian el aceite cada 60,000 km, la transmisión empieza a patinar. Para el clima de Monterrey o la humedad de Veracruz, mejor una de 6 o 8 bien probadas.

Uso mi Kicks 2023 con transmisión CVT que simula 7 marchas para Uber en Guadalajara. Prefiero eso a una de 10 velocidades porque en el tráfico pesado de la zona de Andares el CVT es más suave y no se la pasa buscando cambio. Además, el mantenimiento sale más barato. Para mí, el número máximo no es lo importante, sino que aguante arrancones diarios sin fallar.

En el lote de seminuevos donde trabajo en Monterrey, llegan camionetas con 10 velocidades de Estados Unidos. Se venden bien, pero el cliente mexicano se asusta cuando ve que el cambio de aceite cuesta $4,500 y que a los 80,000 km algunos sensores fallan por el polvo y el calor de la carretera a Saltillo. Para un auto de uso diario en ciudad, 6 o 7 marchas son más que suficientes y más baratas de mantener.


