
No es seguro dormir en un coche con las ventanas completamente cerradas, ni siquiera con el motor apagado. Aunque muchos piensan que el interior del vehículo no es hermético, el aire atrapado se vuelve viciado por la acumulación de CO₂ que exhalamos, y en espacios reducidos como un auto, los niveles de oxígeno pueden caer lo suficiente como para causar mareos, dolor de cabeza o incluso pérdida del conocimiento después de varias horas. Con el motor encendido el riesgo es mucho mayor, porque el monóxido de carbono del escape puede filtrarse al habitáculo, provocando intoxicación fatal en minutos. La PROFECO, en su guía de vehicular 2023, advierte que siempre debe dejarse al menos una rendija de 2 a 3 cm en una ventana lateral para garantizar ventilación cruzada, especialmente si se usa el aire acondicionado o la calefacción. La SICT, a través de sus recomendaciones para viajes carreteros, también señala que nunca debe estacionarse con el motor en marcha dentro de un espacio cerrado o semicerrado.
Hagamos un cálculo simple: el volumen interior de un sedán promedio como un Nissan Sentra es de unos 2.8 m³. Una persona consume aproximadamente 0.5 litros de oxígeno por minuto en reposo. Sin ventilación, el oxígeno disponible (21% del volumen) se reduce a niveles por debajo del 19.5% después de unas 4 horas, lo que ya se considera riesgo de hipoxia. Con dos personas, el tiempo se reduce a la mitad. Por eso, aunque el riesgo de muerte súbita sea bajo con motor apagado, la incomodidad y los síntomas de falta de aire son reales.

Yo duermo en mi coche cuando viajo de CDMX a Monterrey seguido. Lo que hago es bajar unos 5 cm la ventana trasera derecha y poner una mosquitera que compré en Mercado Libre. Nunca cierro todo, porque aunque no encienda el motor, amaneces con la cabeza pesada. He escuchado de cuates que se quedaron dormidos en el Periférico con las ventanas arriba y despertaron con náuseas. Mejor prevenir.

Soy taxista en Guadalajara y a veces tomo siestas entre turnos. Si apago el motor, siempre dejo una rendija de la ventana del copiloto. Pero con el calorón de 40°C, si no prendo el aire, el coche se vuelve un horno y tampoco es seguro. Lo que hago es estacionarme bajo sombra, abrir un poco las cuatro ventanas, y usar una cortinilla. No recomiendo nunca dormir con el motor encendido por el riesgo de CO, y menos en un lugar cerrado como una cochera.

En mi NP300, cuando voy de camping en la sierra de Puebla, duermo en la cama trasera. Tengo una red para ventanas que permite circular el aire sin que entren mosquitos. Si cierro todo, a las dos horas ya siento el ambiente pesado. La clave es dejar entrar aire fresco, aunque haga frío. Un colega tuvo que ir a urgencias por intoxicación con CO por dormir con la calefacción encendida y ventanas arriba. No vale la pena.

Para los que hacen Uber en CDMX, a veces es tentador echar un sueño entre carreras con el motor apagado y el aire acondicionado encendido (en modo eléctrico no funciona). Pero la realidad es que el sistema de climatización no renueva el aire si no hay ventilación exterior. He visto casos de compañeros que se despiertan con dolor de cabeza y notas que el interior huele a encerrado. Mi consejo: abre la ventana del conductor al menos 3 cm, incluso si está lloviendo. La va primero, y un robo menor es mejor que una intoxicación.


