
No, no es recomendable, ni siquiera para distancias muy cortas, porque aunque el testigo del tablero se enciende, el daño en el sistema de frenos es inmediato. Las pastillas se sobrecalientan al rozar contra el disco o tambor, generando deformaciones y reduciendo la capacidad de frenado. En México, donde el tráfico de CDMX o las subidas en Autopista México–Querétaro exigen frenos confiables, este descuido puede resultar en una reparación costosa.
Según datos de la SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) en su informe de vial 2024, los accidentes por falla mecánica representan un porcentaje significativo de siniestros en carretera, y el sistema de frenos es uno de los puntos críticos. PROFECO, en su guía de mantenimiento automotriz 2025, advierte que conducir con el freno de mano puesto acelera el desgaste de las pastillas y puede fundir el sello del caliper, provocando fugas de líquido de frenos.
| Componente afectado | Costo estimado de reparación (MXN) | Vida útil normal vs. con freno de mano puesto |
|---|---|---|
| Pastillas de freno traseras (juego) | $1,200 – $2,500 | 40,000 km vs. 5,000 km |
| Discos de freno traseros (par) | $2,000 – $4,500 | 80,000 km vs. 10,000 km |
| Caliper de freno (reemplazo o reconstrucción) | $2,500 – $6,000 | 150,000 km vs. 20,000 km |
Si el daño progresa a una fuga de líquido de frenos, la reparación total puede superar los $10,000 MXN. Con un gasto anual de $3,200 MXN en mantenimiento preventivo de frenos para un sedán como el Nissan Sentra modelo 2025, este descuido multiplica por cuatro ese costo. El riesgo de perder el sistema de frenado en una pendiente del Periférico o en un tope de la Colonia Roma no vale ese ahorro imaginario.
El daño no es inmediato en todos los casos, pero la fricción constante eleva la temperatura del líquido de frenos por encima de los 200°C, lo que puede provocar vaporización y pérdida total de la presión de frenado. Es un riesgo que ningún conductor en México debería tomar, especialmente en zonas de alta altitud como la CDMX, donde el punto de ebullición del líquido de frenos es menor.

Una vez, en el tráfico de la mañana sobre Periférico, manejé como dos kilómetros con el


