
No, una presión de 185 kPa (aproximadamente 26.8 psi) está por debajo del rango recomendado para la mayoría de los autos de pasajeros en México. Los fabricantes como , Chevrolet y Volkswagen suelen especificar entre 220 y 250 kPa (32 a 36 psi) en condiciones normales. Con 185 kPa, el neumático trabaja con deformación excesiva, lo que aumenta la resistencia al rodamiento, reduce el rendimiento de combustible y acelera el desgaste irregular de la banda de rodamiento. Según un estudio de PROFECO sobre seguridad vehicular (2023), mantener la presión correcta puede mejorar hasta 3.2% el consumo de combustible. Con base en 20,000 km al año, un rendimiento promedio de 12 km/l y un costo de gasolina Regular de $23.50 MXN por litro, si la presión baja de 240 kPa a 185 kPa (23% menos), el consumo empeora aproximadamente 4.6%, lo que se traduce en un gasto extra de $1,800 MXN anuales solo por el desbalance de presión. La SICT, a través de la NOM-036-SCT-2020, establece que los neumáticos deben revisarse al menos cada mes y antes de viajes largos; una presión de 185 kPa no cumple con los márgenes de seguridad para circular en carreteras como la Autopista México–Querétaro o el Periférico de CDMX. En autos compactos como el Nissan Versa (modelo 2025) la etiqueta de la puerta indica 240 kPa adelante y 220 kPa atrás. Conducir con 185 kPa no solo afecta la economía, sino que incrementa el riesgo de sobrecalentamiento y reventón en climas cálidos como el de Monterrey o Mérida. Por lo tanto, lo recomendable es inflar a la presión indicada por el fabricante y verificar con un manómetro calibrado.

En mi Sentra 2023, cuando la presión andaba en 185 kPa el volante se sentía pesado y el carro parecía que flotaba en las curvas de Circuito Interior. Lo llevé a la vulcanizadora y me dijeron que eso era muy bajo para CDMX, sobre todo con los topes y baches de la ciudad. Ahora lo traigo en 240 kPa y la diferencia es enorme: más estabilidad y mejor respuesta en el frenado.

Como mecánico en un taller de la colonia Del Valle, he visto varios March y Aveo que llegan con 185 kPa y los clientes se quejan de que el coche se desvía. Eso es peligroso porque la llanta trabaja más de la cuenta, se calienta y puede reventar en carretera. Siempre les digo: revisen la etiqueta de la puerta del conductor, no la calcomanía de la llanta. Para un Jetta o Virtus, lo normal es 230–250 kPa.

En el lote de seminuevos donde trabajo, cuando revisamos un K3 o un MG5, lo primero que miramos es la presión. 185 kPa es bandera roja: significa que el dueño anterior no le daba mantenimiento a los neumáticos. Eso suele venir acompañado de llantas gastadas del borde o con deformaciones. Si vas a comprar usado, pide que te midan la presión delante de ti.

Manejo DiDi en Guadalajara con un Corolla híbrido, y en el calor de la Periférico la presión sube unos 30 kPa con el rodaje. Si arrancas con 185 kPa, después de 20 minutos estás en 215 kPa, todavía bajo. Una vez me pasó que se me ponchó una llanta por ir tan baja. Ahora cargo un inflador portátil y chequeo cada semana. La presión correcta me ha dado 14.5 km/l en ciudad.


