
Si tu auto tiene los símbolos + y – junto a la posición D, estás viendo el modo manual de la transmisión automática. Sirve para subir o bajar marchas tú mismo cuando lo necesites, y no es un adorno. Lo más común es que al mover la palanca hacia la izquierda o derecha desde D, entres a una posición M (manual) y luego uses + para subir cambio y – para bajar. En México, con calles llenas de topes, subidas empinadas en la CDMX o carreteras como la México–Querétaro, saber usar este modo te ayuda a evitar que la transmisión “revolucione” de más o que los frenos se sobrecalienten en bajadas largas. Un error frecuente es creer que en subida conviene usar D+ para ahorrar gasolina; en realidad, lo correcto es bajar una marcha con D– para tener más torque y no forzar el motor. En bajada prolongada, usar D– te da freno de motor, reduce el desgaste de balatas y evita que los frenos se “vaporicen” en rutas como la Autopista México–Puebla o en los descensos de la Sierra Norte de Puebla.
Según datos de PROFECO y su estudio de conducción eficiente (2023), aplicar el modo manual en pendientes puede reducir hasta un 8% el consumo de combustible en comparación con mantener D todo el tiempo, porque evita que el motor trabaje en rangos ineficientes. Además, un cálculo práctico: si recorres 20,000 km al año en un Versa automático (rendimiento promedio 14.5 km/l con gasolina Magna de 87 octanos), y usas D– en subidas y bajadas durante un 15% del trayecto (unos 3,000 km), el ahorro estimado es de aproximadamente 16.5 litros de combustible al año, unos $400 MXN según el precio promedio de $24.50 MXN por litro en 2025. Eso sin contar el ahorro en frenos: cambiar un juego de balatas en México cuesta entre $800 y $1,500 MXN por eje, y al usar freno de motor en bajadas puedes alargar su vida útil hasta el doble, lo que equivale a unos $600 MXN de ahorro anual en mantenimiento.
No todos los autos en México tienen este sistema. Lo traen modelos como el Chevrolet Onix, Volkswagen Virtus, Nissan Kicks, Mazda CX-5 y algunos Toyota Corolla (versiones con transmisión CVT con modo secuencial). Si tu coche no tiene +/– en la palanca, pero sí levas al volante, el principio es el mismo. La clave es usarlo solo cuando el motor lo pida, no para jugar, porque forzar marchas muy altas a baja velocidad puede dañar la transmisión. Siempre revisa el manual del propietario; algunos autos requieren que muevas la palanca a una posición “M” antes de usar +/–.
Fuentes: PROFECO, "Guía de conducción eficiente" (2023); manual de usuario de Nissan Versa 2025; precios de combustible con base en gasolina Magna 87 octanos, marzo 2025.

En mi Versa 2021 lo uso seguido cuando salgo de la CDMX hacia el Estado de México. Subiendo el Cerro de la Bufa por la carretera libre, pongo D– para que el motor jale más fuerte y no esté pisando el acelerador a fondo. En las bajadas largas, como la de la autopista a Toluca, cambio a D– y el coche frena solito, casi no toco el freno. Así llevo 40,000 km y los frenos aún están como nuevos.

Soy taxista en Guadalajara con un Onix 2023. En los topes y calles con pendiente del Centro, poner D– me evita que la transmisión esté brincando de cambios cada dos segundos. Bajo por la Calzada Independencia y, si voy en D, el coche se revoluciona feo. Le pongo D– y sube más suave. Para ahorrar gasolina en subidas largas uso D+ solo cuando ya voy con momentum, pero ojo: si lo haces muy pronto el motor se ahoga.

Tengo un Jetta 2020 y en la carretera México–Querétaro, cuando voy bajando el puente de la autopista, pongo D– para no calentar los frenos. Una vez se me calentaron porque venía en D todo el rato y casi pierdo frenada. Desde entonces, en cualquier bajada de más de 2 km uso modo manual con D–. Me ha salvado más de una vez, sobre todo con lluvia.

Compré una Hilux 2024 con transmisión automática y pensé que el +/– era pura decoración. Resulta que en las subidas de la carretera a Real de Catorce, en San Luis Potosí, si no bajo con D– el motor se queda sin fuerza y la transmisión se calienta. También lo uso en arena para mantener el torque. Mi mecánico me dijo: “en autos pesados, el D– es tu mejor amigo para no matar la transmisión”. Llevo 8,000 km y cero fallas.


