
Presionar el botón con el símbolo de una 'A' rodeada por un círculo, ubicado cerca de la palanca de cambios o en la consola central, desactiva el sistema start-stop de fábrica en la mayoría de los autos del mercado mexicano. En CDMX y el Estado de México, donde el tráfico en Periférico o Circuito Interior genera paradas constantes, muchos conductores prefieren apagarlo porque el arranque repetitivo acelera el desgaste de la batería y el motor de arranque, además de que en zonas de alta altitud (2,240 m) el reinicio del motor puede sentirse más brusco. De acuerdo con un estudio de la PROFECO sobre rendimiento real en autos como el Versa 2025 o el Volkswagen Jetta 2024, el ahorro de combustible en congestión urbana con start-stop activado es de apenas 0.3 a 0.6 km/l, un beneficio marginal frente al costo de reemplazar una batería EFB que oscila entre $2,800 y $4,500 MXN dependiendo del estado.
Un cálculo simple con base en 20,000 km anuales (mitad ciudad, mitad carretera) y un rendimiento combinado de 14 km/l arroja un consumo de 1,429 litros de gasolina Regular (87 octanos). Con el sistema activo en ciudad, el ahorro máximo sería de 30 litros al año, unos $690 MXN al precio actual de $23 MXN por litro. Sin embargo, el costo de una batería de mayor capacidad necesaria para soportar el ciclo de arranques repetidos supera ya ese ahorro en el primer cambio. La SICT, en su guía de eficiencia vehicular 2024, recomienda mantener el sistema desactivado en vialidades con topes frecuentes o calles inundables (como en temporada de lluvias en Guerrero o Tabasco), porque si el motor se apaga al cruzar un encharcamiento y el agua ingresa por la admisión, el daño puede costar más de $70,000 MXN en una reparación mayor. Para desactivarlo permanentemente, algunos talleres en CDMX ofrecen un módulo de anulación que interrumpe la señal del sensor de velocidad; su instalación ronda los $1,200 MXN, pero anula la garantía de ciertos componentes eléctricos.
Rendimiento real en ciudad: 10.5–12.0 km/l con sistema activo frente a 10.2–11.8 km/l desactivado
Costo de batería EFB de reemplazo: $3,200 MXN en promedio
Ahorro anual estimado de combustible: $690 MXN
Costo potencial por daño por agua: $70,000 MXN o más

Tengo un K3 2024 y en el tráfico de Guadalajara el start-stop me volvía loco, sentía que el motor se ahogaba al reanudar la marcha. Lo apagué el segundo día y ya no lo he vuelto a encender; la batería dura más y el aire acondicionado no se corta en los semáforos. No noté diferencia en el consumo de gasolina.

Soy mecánico en Monterrey y veo baterías start-stop reventadas cada seis meses en autos como el Onix. El sistema funciona bien en carretera, pero en ciudad con calor extremo y el clima encendido, la batería sufre. Lo mejor es desactivarlo manualmente cada vez que subes al coche, aunque sea un fastidio. Para los que manejan mucho en Periférico, el botón se vuelve parte de la rutina diaria.

En DiDi prefiero tenerlo apagado siempre. Si lo dejo activo, en cada parada el motor se apaga y el compresor del aire deja de enfriar; en CDMX con 35°C los pasajeros se quejan. Además, en topes muy altos el auto se apaga antes de tiempo y luego da un tirón al arrancar. Mejor perder un poco de gasolina que lidiar con eso.

Cuando viajo por la Autopista México–Querétaro no tiene caso tener el start-stop encendido, porque en carretera abierta el motor nunca se apaga. Solo lo uso en ciudad, y aun así lo desactivo si voy a zonas con baches o lluvia. En tres años con mi CX-5 jamás he tenido que cambiar la batería, y creo que es porque le doy ese respiro al sistema.


