
La forma más segura y práctica de dormir en un sedán es abatir los asientos traseros y extender un colchón inflable hacia la cajuela, siempre que el modelo lo permita; en autos como el Versa o el Chevrolet Onix, los asientos traseros no se abaten, así que lo mejor es recostar el asiento del copiloto al máximo y usar un cojín cervical. En cualquier caso, dejar una rendija de al menos 2 cm en las ventanas es obligatorio para evitar la acumulación de CO₂, y jamás duermas con el motor encendido por el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono. La PROFECO, en su guía de seguridad vial 2023, advierte que en un vehículo cerrado el oxígeno disponible para dos personas se agota en menos de tres horas a la altitud de la CDMX. A continuación, una comparación de los tres métodos en un sedán típico:
| Método | Espacio disponible | Riesgo de seguridad | Recomendado para |
|---|---|---|---|
| Asientos delanteros reclinados | Aprox. 1.70 m de largo | Bajo si se deja ventilación | Siestas cortas (1-2 h) |
| Asientos traseros (recostado) | Aprox. 1.60 m, sin estirar piernas | Medio; difícil de ventilar | Personas de baja estatura |
| Asientos abatibles + cajuela | Hasta 1.90 m si se abate completamente | Alto si se deja acceso a la cajuela desde el interior | Noches completas (modelos con asientos abatibles 60/40) |
Si recorres 500 km en la Autopista México–Querétaro y decides dormir en un área de servicio, el costo de la caseta de peaje ($335 MXN) y el desgaste de la batería por usar el aire acondicionado con el motor apagado no se justifican; mejor paga $600 MXN por un hotel de paso. Con base en 20,000 km al año, dormir en el coche dos veces por semana te ahorraría unos $4,800 MXN anuales en hospedaje, pero el riesgo de robo en la carretera es real, sobre todo en zonas como la México–Puebla, donde la Guardia Nacional recomienda no estacionarse en acotamientos.

En mi Sentra 2022 he dormido varias veces en la Autopista México–Querétaro cuando el tráfico me obliga a parar en un área de servicio. Lo mejor es bajar los asientos traseros (si tu sedán los tiene) y poner un colchón inflable delgado, pero si no, recuesto el asiento del copiloto y uso una almohada de viaje. Siempre dejo las ventanas abiertas unos 3 cm, aunque en las noches frías de Querétaro eso se siente. La clave es no dejar objetos de valor a la vista para evitar que rompan un vidrio.

Soy mecánico en un taller de la CDMX, y he visto casos de clientes que se quedan dormidos con el motor encendido para usar el aire acondicionado. Eso es un riesgo enorme: el sistema de escape puede filtrar monóxido al habitáculo, sobre todo si el auto tiene algún escape roto. En un sedán como el Aveo, la batería se descarga en menos de dos horas si dejas las luces o el climatizador encendidos sin el motor. Mi recomendación: si vas a dormir en el coche, apaga todo, deja una rendija, y usa una cobija. Y nunca te estaciones en un garaje cerrado, aunque sea tu casa.

Conduzco Uber en Guadalajara y a veces entre turnos echo una siesta en mi K3. Lo que hago es estacionarme en un Oxxo con vigilancia, reclino el asiento del conductor solo un poco, y pongo un parasol en el parabrisas. No abato los asientos porque luego cargo pasaje. Dejo la ventana del copiloto abajo unos 5 cm, pero siempre con el seguro puesto. En el estacionamiento de una plaza, me han tocado topes enormes que hacen ruido, pero no hay problema. Lo más importante es no dejar la cartera o el celular visibles.

En un viaje a la playa con mi 3, dormí en la cajuela con los asientos traseros abatidos. Cabemos dos personas si llevamos colchonetas inflables


