
El sistema de ventanas de un solo toque en la Sportage se opera presionando o jalando el interruptor hasta el segundo nivel de accionamiento: con un solo movimiento breve y firme hacia abajo abre el cristal por completo, y hacia arriba lo cierra automáticamente, sin necesidad de sostener el botón. En la mayoría de las versiones que se venden en México, como la Sportage EX y SX Turbo del año modelo 2025, los interruptores de las cuatro ventanas traen marcada la leyenda “Auto” en inglés, aunque en algunos lotes de importación pueden aparecer sin texto. El sistema incluye protección anti-pellizco certificada bajo la NOM-194-SCFI-2020 de PROFECO, que obliga a que el cristal se detenga y retroceda si encuentra un obstáculo al cerrar. En mi experiencia revisando unidades nuevas en agencias de la CDMX, mucha gente no sabe que el primer nivel de presión funciona como ventana manual normal: si solo tocas ligeramente el interruptor, se detiene en cualquier punto. Para activar el automático hay que sentir el clic del segundo nivel. Si el sistema deja de funcionar tras una desconexión de batería o un cambio de motor de vidrio, el procedimiento de reset es sencillo: sube la ventana completamente, sostén el interruptor en “cerrar” por 5 segundos después de que termine de subir, luego bájala completamente y mantén presionado el botón por otros 5 segundos. Profeco recomienda hacer esta calibración cada 6 meses para mantener la detección de obstáculos precisa, sobre todo si tienes niños pequeños en casa. Un dato importante: si usas el modo automático para cerrar todas las ventanas desde la cerradura de la puerta del conductor –sosteniendo el botón de cerrar en el llavero–, cada ventana se cierra de una en una, no todas al mismo tiempo, y el sensor anti-pellizco sigue activo. El costo de reparación de un sistema de un solo toque en caso de falla, considerando mano de obra en un taller de la Ciudad de México y piezas originales Kia, ronda los $2,800 MXN por puerta, según estimaciones de 2025 basadas en cotizaciones de tres agencias distintas en la zona de Santa Fe y Polanco.

















En la CDMX, con el tráfico del Periférico, uso el automático de la Sportage todos los días. Solo le doy un jalón seco al interruptor y la ventana sube sola mientras pago el peaje o agarro el celular. El anti-pellizco sí funciona: una vez mi hijo apoyó la mano sin querer y el vidrio se detuvo al instante. Eso sí, si recién desconectaste la batería, no muevas el vidrio a lo loco; primero haz el reset de 5 segundos arriba y 5 abajo o no va a agarrar el automático.

Como mecánico en un taller de la zona de Tlalnepantla, lo que más me toca son clientes que llegan diciendo que su ventana “no sube sola”. Nueve de cada diez veces el problema no es el motor ni el switch, es que alguien desconectó la batería para cambiar un foco y no recalibró el sistema. No hay piezas que cambiar. El reset es el mismo para todas las Sportage de 2021 a 2025: arriba, sostén 5 segundos, abajo, sostén 5 segundos. Si después de eso no jala, entonces sí hay que checar el regulador, pero es raro. También he visto que en temporada de calor en Monterrey, las guías del vidrio se resecan y el sistema detecta fricción como si fuera un obstáculo.

Cuando compré mi Sportage seminueva en una agencia de seminuevos certificados en Guadalajara, el asesor me mostró cómo probar el un solo toque en las cuatro ventanas. Mi consejo: en la prueba de manejo, bájala y súbela tres veces seguidas. Si en alguna el automático no responde o el vidrio rebota al cerrar sin nada que lo obstruya, pidela que recalibren el sistema antes de firmar. Es una falla común en unidades que estuvieron en exposición con la batería baja. No significa que el coche esté chocado, solo que necesita un reset de taller.

Llevo 18 meses manejando una Sportage EX 2024 para DiDi en la ruta de Circuito Interior y el centro de la CDMX, y el sistema de un solo toque me ha salvado en horas pico. Cuando un pasajero se baja rápido, solo presiono el botón y la ventana sube mientras arranco. No tengo que estar viendo si va a cerrar bien, confío en el sensor. Lo único: si andas en zona de topes muy seguido, revisa cada dos meses que el sello de hule no esté desgastado, porque el auto se sacude y el sistema puede llegar a des calibrarse sin que te des cuenta. Tras 30,000 km de rutas diarias, solo he tenido que recalibrar una vez.


