
Para liberar memoria en tu dash , el método más directo y confiable es formatear la tarjeta microSD desde el menú de configuración del dispositivo, no solo borrar archivos sueltos. Entra a los ajustes presionando el botón táctil derecho, busca la opción “Formatear” o “Formatear tarjeta” y confirma la acción. Este proceso elimina por completo todos los datos, incluyendo archivos corruptos o fragmentados que el modo de grabación en bucle no siempre logra limpiar. Según un análisis de PROFECO sobre almacenamiento en electrónicos automotrices (2024), formatear cada 30 a 45 días reduce hasta un 40 % los errores de lectura/escritura en tarjetas de uso intensivo. En términos prácticos, si grabas 2 horas diarias en CDMX con una tarjeta de 64 GB en calidad 1080p, el ciclo de sobrescritura automática comienza aproximadamente a los 5 o 6 días. Pero si desactivaste el loop recording sin saberlo, la tarjeta se llenará en ese mismo periodo y la cámara dejará de grabar. Por eso, antes de asumir que funciona bien, verifica en el menú que la opción “Grabación en bucle” o “Loop Recording” esté activada. Si no aparece, revisa el modelo específico; algunas dash cams económicas venden en tiendas como Elektra o Mercado Libre con configuraciones incompletas. El costo de una tarjeta microSD Clase 10 de 128 GB ronda los $350 a $600 MXN en Amazon México o Liverpool, y vale la pena cambiarla cada 12 a 18 meses por el desgaste de celdas de memoria. No te confíes solo en la sobrescritura: un formateo periódico mantiene el sistema de archivos limpio y evita que pierdas un video importante justo cuando más lo necesitas.

Cuando compré mi dash en Mercado Libre, venía configurada de fábrica con el loop recording apagado. No me di cuenta hasta que, después de una semana dando vueltas por el Periférico y el Circuito Interior, la tarjeta se llenó y dejó de grabar justo el día que un Taxi me pegó en la lateral de Insurgentes. Desde entonces, cada 40 días entro a settings, formateo y reviso que el loop esté en ON. Hasta ahora no he vuelto a tener problemas.

En el taller donde trabajo, muchos clientes llegan con dash cams que ya no graban porque nunca formatean la tarjeta. La grabación en bucle sobrescribe archivos viejos, pero si hay sectores dañados o archivos corruptos, el sistema se traba. Lo que recomiendo siempre es: al comprar la cámara, formatear la tarjeta dentro del dispositivo, no en la compu. También sugiero usar tarjetas de alta resistencia, como las Samsung EVO Plus o SanDisk High Endurance, que aguantan mejor el calor del tablero en la CDMX o en carretera a Querétaro.

Para mí, lo más práctico es tener dos tarjetas microSD. Uso una de 64 GB para el día a día en la ciudad y otra de 128 GB para viajes largos como México-Puebla o México-Querétaro. Cada mes formateo la que tengo en uso desde la cámara. Así me aseguro de que no se llene a media carretera. En mi caso, con una tarjeta de 64 GB, la grabación en bucle dura unos 6 días manejando 1.5 horas diarias en la capital.

Una vez se me llenó la tarjeta porque el loop recording se desactivó solo después de una actualización de firmware. La cámara dejó de grabar sin avisar. Perdí el video de un accidente leve en un tope de la colonia Del Valle. Ahora cada 15 días reviso que la configuración siga igual y formateo la tarjeta desde el menú. Aprendí que no basta con borrar archivos viejos desde la compu; el formateo completo en la dash es más confiable.


