
El peso de una llanta de refacción depende del tipo: una de tamaño completo (full-size) pesa entre 25 y 40 kg, mientras que una temporal (donut o de emergencia) pesa entre 10 y 20 kg. En México, los autos como el Versa o el Chevrolet Aveo suelen traer una llanta temporal, mientras que camionetas como la Toyota Hilux o la Nissan NP300 llevan una de tamaño completo. Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su guía de llantas 2023, el peso promedio de una llanta de refacción completa es de 30 kg, y el de una temporal es de 15 kg. Para un sedán que recorre 20,000 km al año con un rendimiento de 14 km/l usando gasolina Magna 87 octanos, el peso extra de 30 kg representa un gasto adicional de aproximadamente $190 MXN anuales en combustible, calculado con base en un costo de $24 MXN por litro. El peso de la llanta de refacción afecta el consumo de combustible. Una llanta temporal pesa la mitad que una de tamaño completo. Llevar una llanta de refacción completa reduce el espacio en la cajuela. Además, el tipo de llanta influye en la seguridad y la capacidad de carga del vehículo, especialmente en autos compactos como el Volkswagen Jetta o el Kia K3, donde el peso extra puede modificar ligeramente la distribución del vehículo. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) recomienda revisar el peso máximo autorizado por el fabricante para no exceder la capacidad del vehículo.

En mi Sentra 2022, la llanta de refacción temporal pesa unos 12 kg. La he cargado por todo CDMX, desde el Periférico hasta la Autopista México–Puebla, y sí se nota en el maletero. Para andar en la ciudad con topes y baches, ese peso extra no es problema, pero si llevas carga completa, mejor revisa la presión. Al final, una llanta de refacción ligera te da más espacio para el mandado.

Como mecánico en un taller de la delegación Iztapalapa, he visto de todo. Las llantas de refacción completas de una RAV4 pesan casi 35 kg, y cambiarlas en plena carretera con el calor de Sonora es pesado. Las temporales de un Chevrolet Onix pesan 14 kg, mucho más manejables. El peso de la llanta de refacción influye en el desgaste de la suspensión trasera. Cambiar una llanta completa requiere más fuerza y cuidado.

Manejando DiDi en Guadalajara, llevo una llanta de refacción temporal en mi K3. Pesa unos 13 kg, así que no afecta mucho el rendimiento de gasolina, pero sí ocupa espacio en la cajuela. Los pasajeros a veces se quejan del poco espacio. El peso de la llanta de refacción es un detalle que pocos consideran al comprar un auto.

En un viaje largo de Monterrey a Saltillo por la autopista, la llanta de refacción completa de mi camioneta NP300 pesa 32 kg. La llevo siempre porque en carretera no quiero problemas. En carretera, el peso de la llanta de refacción apenas se nota. El espacio extra que ocupa vale la pena por la tranquilidad. Una llanta completa dura más tiempo almacenada.


