
Sí, rozar una llanta contra el bordillo (el famoso “beso” al cordón de la banqueta) siempre tiene un impacto, aunque no sea inmediatamente visible. El daño depende de la velocidad, el ángulo y la zona de la llanta que golpee. Si el roce es leve y solo marca la banda de rodadura, puedes seguir rodando, pero si el golpe cae en el hombro o el costado de la llanta, la estructura interna se debilita y el riesgo de que se forme un “bola” (abultamiento) o una reventón a alta velocidad es real. En México, donde las calles tienen topes, baches y banquetas irregulares, este tipo de incidentes es más común de lo que parece.
| Tipo de daño | Zona afectada | Acción recomendada |
|---|---|---|
| Rayón superficial | Banda de rodadura | Uso normal, revisar visualmente cada semana |
| Corte o raspón | Hombro o costado | Reemplazo inmediato si se ven hilos o cables |
| Abultamiento (bola) | Cualquier lateral | Cambio urgente, riesgo de reventón |
De acuerdo con PROFECO, en sus análisis de llantas para vehículos ligeros (2024), el costado es la parte más vulnerable y no debe repararse. Además, la SICT recomienda en su guía de vial revisar las llantas después de cualquier impacto contra el bordillo, especialmente antes de un viaje largo por carretera.
Si tienes que rozar el bordillo, hazlo a menos de 5 km/h y con el volante recto. Un cálculo rápido: si dañas una llanta cada 18 meses y el reemplazo cuesta $2,500 MXN, el costo anual por este tipo de incidentes ronda los $1,667 MXN. No es una fortuna, pero sí un gasto recurrente que se puede evitar con más cuidado al estacionarse en calles estrechas de la CDMX o Guadalajara.

En mi camioneta de carga, he tenido que cambiar llantas por rozar bordillos en calles estrechas de la Narvarte. El costado se pone débil y con el calor del asfalto en CDMX se abomba. Mejor bajar la velocidad y medir bien el espacio antes de subir a la banqueta. Una llanta nueva no es barata.

Como chófer de DiDi en Monterrey, te digo: rozar el cordón es pan de cada día, sobre todo en el centro. Una vez me pasó que la llanta se vio bien, pero a los 3 días me salió un chichón en el costado. La cambié en una llantera de confianza y me costó $2,100 MXN. Ahora siempre reviso antes de agarrar carretera a Saltillo.

En mi experiencia, si el golpe fue fuerte y escuchaste el rechinido, hay que revisar el rin también. Un rin doblado te puede seguir dañando la llanta nueva. Lo aprendí en el taller de la Guerrero, en CDMX.

Usar las llantas con el costado pelado o con un corte es regalarle dinero al llantero. En las carreteras de México, con el calor y la velocidad, eso se puede reventar. Yo mejor bajo el vidrio y cuido el espejo al estacionarme, sobre todo en las calles con topes altos de la colonia Del Valle.


