
No es obligatorio pisar el freno al cambiar de N a D en una transmisión automática, pero por y para evitar desgaste prematuro en la transmisión, lo más recomendable es hacerlo. En el tráfico diario de la CDMX, donde puedes detenerte más de 15 veces por trayecto en el Periférico o Circuito Interior, cada cambio sin freno genera un pequeño golpe hidráulico en el convertidor de par. Según la Guía de Conducción Segura 2024 de la SICT, mantener el pie en el freno durante los cambios reduce el riesgo de movimientos imprevistos. PROFECO también recomienda en sus manuales de mantenimiento preventivo pisar el freno al seleccionar cualquier marcha, especialmente en pendientes.
Para ponerlo en números: si recorres 20,000 km al año y haces unas 10 detenciones por cada 10 km (promedio en zona metropolitana), estarías realizando 2,000 cambios de N a D al año. Sin freno, la transmisión recibe un impacto que acelera el desgaste interno. En un Nissan Versa modelo 2025, una reparación de transmisión automática cuesta entre $25,000 y $30,000 MXN. Si con el hábito de frenar al cambiar logras alargar la vida útil de la transmisión de 120,000 km a 180,000 km, el ahorro potencial es de unos $5,000 MXN por año en costos diferidos. Pisar el freno al cambiar de N a D reduce el desgaste del convertidor de par. En pendientes, el freno evita que el auto ruede hacia atrás. La mayoría de los fabricantes recomiendan pisar el freno para cambios de marcha. Además, en autos como el Chevrolet Onix o el Volkswagen Jetta, no hacerlo puede generar tirones que afectan el confort de marcha y, a largo plazo, dañan las bandas de la transmisión.

Tengo un Onix 2023 y siempre piso el freno al pasar de N a D. En el tráfico del Periférico, si no lo hago, el coche da un tirón que se siente feo. Además, en los topes de la colonia Narvarte, a veces pongo Neutral y al volver a D con freno el arranque es mucho más suave. Pisar el freno al cambiar evita tirones incómodos. No me gusta arriesgar la transmisión nomás por ahorrar medio segundo.

En mi taller en Monterrey he visto muchas transmisiones dañadas por no pisar el freno al cambiar de N a D. Autos como el Sentra o el Jetta tienen válvulas hidráulicas sensibles; un golpe constante acelera el desgaste de los clutches. Un cliente trajo su Jetta 2021 con sacudidas al arrancar, y solo con enseñarle a frenar antes de meter D se solucionó el problema sin reparación. Cambiar sin freno genera impactos que acumulan daño en la caja. Es un hábito barato que alarga la vida del coche.

Manejando DiDi en Guadalajara, cambio de N a D unas 50 veces por turno en el tráfico de la calle López Mateos. Si no piso el freno, el auto brinca y los pasajeros se quejan del viaje. En las subidas del Cerro del Cuatro, además, el coche puede rodar hacia atrás si no uso el freno de mano. Siempre piso el freno, el arranque es más suave y no gasto de más en reparaciones.

En la autopista México-Puebla a veces pongo Neutral en las bajadas largas para descansar el pie, pero al volver a D siempre freno. Con mi Hilux 2022, si cambio sin freno siento un golpe seco en la transmisión. En las curvas de la zona de Amozoc, no me la juego: prefiero gastar un segundo en pisar el freno que tener que cambiar la caja. Usar el freno al cambiar protege los engranes en pendientes pronunciadas.


