
No, no debes conducir con una llanta pinchada, aunque la pérdida de aire sea mínima, pues en las condiciones de las carreteras mexicanas el riesgo de un accidente o daño irreversible a la llanta es muy alto. Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) de 2024, las fallas mecánicas, incluyendo llantas ponchadas, son una de las principales causas de incidentes viales en autopistas federales. Si el objeto punzante está en la banda de rodamiento y el neumático no pierde aire, no debes extraerlo tú mismo, ya que en México, con los baches y topes comunes en avenidas como el Periférico o el Circuito Interior, la vibración puede hacer que el objeto se desplace y genere una fuga repentina. En el peor escenario, como una fuga rápida de aire, manejar aunque sea unos metros destruye la estructura interna de la llanta y pone en riesgo tu y la de otros conductores.
| Escenario | Acción recomendada |
|---|---|
| Fuga lenta de aire | No conducir. Solicitar grúa o asistencia vial. |
| Objeto incrustado sin fuga | No removerlo. Llamar a un taller especializado para reparación. |
| Fuga rápida de aire o reventón | Detenerse de inmediato. No intentar continuar. Usar las luces de emergencia y el triángulo reflectante. |
Una llanta nueva cuesta en promedio $2,500 MXN, mientras que un accidente por reventón puede generar gastos de $15,000 MXN o más en deductibles de seguro y reparaciones. Conducir aunque sea 2 km con una llanta desinflada reduce su vida útil hasta en un 90%, lo que obliga a reemplazarla antes de lo previsto. En mi experiencia, si corres 20,000 km al año y una llanta se daña por circular desinflada, el costo por kilómetro de ese error equivale a $0.125 MXN extra, un gasto que se acumula rápido.

Una vez se me ponchó una llanta en el Periférico, justo a la altura de Cuemanco. Iba para un viaje y pensé "solo son unos metros hasta la gasolinera". Mal plan. La llanta quedó inservible, tuve que comprar una nueva y perder medio día. En CDMX, con el tráfico y los topes, aunque no pierda aire, mejor pide la grúa.

Mira, como mecánico he visto llantas que llegaron al taller con un clavo en la rodadura y sin fuga. El dueño las usó una semana más y el clavo se movió con un tope, dejando la llanta perdida. En carretera, como en la México-Querétaro, eso es peligrosísimo. Si el pinchazo está en el costado, ni lo pienses: la llanta no se repara, se cambia.

En mi NP300, una vez traía un tornillo en la llanta trasera. No perdía aire, pero en la autopista a Puebla, el calor y la velocidad hicieron que la presión subiera y el tornillo se saliera. Por poco me quedo varado. No vale la pena el riesgo, mejor llamar al seguro de inmediato.

Lo que aprendí manejando en Guadalajara es que revisar las llantas cada semana evita sorpresas. Una vez tuve un pinchazo lento en una llanta delantera y no lo noté hasta que el volante empezó a vibrar en López Mateos. Si ves un clavo o un tornillo, aunque la llanta se vea bien, llévala a revisar. La no se negocia.


