
No, no debes seguir conduciendo cuando la temperatura del motor de tu auto sube por encima de lo normal; detente en un lugar seguro, abre el capó y revisa antes de tomar cualquier decisión. Si el indicador marca más de 90 °C o ves vapor saliendo del cofre, el riesgo de dañar la junta de culata, el block o incluso el radiador es altísimo. Según datos de PROFECO (estudio de costos de reparación 2023), arreglar un sobrecalentamiento severo cuesta entre $15,000 y $40,000 MXN en talleres de la CDMX y el Estado de México. En contraste, llamar a una grúa en la Autopista México‑Querétaro o en Periférico ronda los $1,200 a $2,000 MXN. Eso significa que con el costo de una reparación podrías pagar entre 10 y 27 servicios de grúa, un cálculo que deja claro que parar es la única opción inteligente. La SICT también recomienda en sus guías de vial no exceder los 90 °C en el tablero y detenerse de inmediato.
El procedimiento correcto: oríllate en una zona segura, pon el motor en ralentí, enciende la calefacción al máximo y abre el capó para disipar calor. Revisa el nivel de refrigerante en el depósito. Si está por debajo del mínimo, agrega refrigerante del mismo tipo que usa tu auto (consulta el manual) o, en emergencia, agua mineral embotellada. No uses agua de la llave porque el cloro y los minerales generan óxido y corrosión en el radiador a largo plazo. Si el nivel es correcto, sospecha de un ventilador dañado, termostato pegado o manguera rota; en ese caso pide grúa y lleva el auto a un taller de confianza. No arriesgues el motor por querer llegar rápido, la reparación cuesta caro y te deja sin auto varios días.
No debes seguir manejando con temperatura alta. Detente y revisa el nivel de refrigerante. La reparación de un sobrecalentamiento cuesta hasta 27 veces más que una grúa.

Me pasó en Periférico a la hora del tráfico, la aguja se fue hasta la H. Me orillé en una gasolinera, abrí el capó y el radiador estaba seco. Le puse agua mineral que compré en la tienda y bajó la temperatura, pero no me arriesgué a seguir. Llamé a mi mecánico y resultó ser una fuga en la manguera inferior. No sigas manejando aunque baje un poco, el problema sigue ahí.

Como mecánico en un taller de la CDMX te lo digo claro: lo peor que puedes hacer es acelerar cuando el motor hierve. Las fallas más comunes son termostato atorado, bomba de agua descompuesta o falta de refrigerante. Por ejemplo, en un Versa 2020 cambiar el termostato cuesta unos $800 MXN más mano de obra de $400. Pero si te pasas de largo y quiebras la junta de culata, la factura sube a $18,000 o más. Mejor para, revisa y lleva el auto al taller antes del daño mayor. No uses agua de la llave, genera óxido y tapa el radiador.

Manejo DiDi en Guadalajara y una vez en López Mateos el motor se calentó por el tráfico pesado y el aire acondicionado. Me detuve en una tienda de autopartes, compré un garrafón de refrigerante y lo rellené. Si hubiera seguido, perdía el día de trabajo y el motor. Siempre cargo un litro de refrigerante en la cajuela para estas emergencias. No te confíes, detente aunque sea en una curva.

Compré un auto seminuevo en Kavak y el vendedor me dijo: “revisa el sistema de enfriamiento cada mes”. En un viaje a Puebla, la temperatura subió porque el ventilador no prendía. Me orillé en la caseta de la autopista, y gracias a que llevaba un multímetro, detecté el relay fundido. Lo cambié y todo bien. Aprendí que no debes seguir manejando ni siquiera unos metros; si ves vapor, para y revisa primero. Un relay cuesta $150 MXN, una culata sale en $25,000.


