
No, no es recomendable dejar encendedores dentro del coche en México, especialmente durante los meses de calor, porque la acumulación de temperatura en el habitáculo puede provocar su explosión. Un encendedor desechable contiene butano líquido, un gas que se expande rápidamente con el calor. En un día soleado en la CDMX, la temperatura dentro de un auto estacionado puede superar los 70°C, incluso con los vidrios ligeramente abiertos. Según un estudio de PROFECO sobre vehicular, el butano puede alcanzar su punto de ebullición a partir de los 20°C, lo que convierte cualquier descuido en un riesgo real. La SEDEMA CDMX también advierte que las altas temperaturas dentro del vehículo aceleran la degradación de materiales inflamables. Si el encendedor explota, los fragmentos pueden dañar la tapicería, los plásticos del tablero o incluso provocar un incendio. Las aseguradoras en México, como regla general, clasifican este daño como “culpa del propietario” y no lo cubren en la cobertura básica. Para un auto como un Nissan Versa o un Chevrolet Aveo estacionado bajo el sol en Periférico, el riesgo es real. El costo de reparar un tablero dañado por una explosión ronda entre $8,000 y $15,000 MXN, sin incluir la posible afectación a los sensores o la bolsa de aire. En términos prácticos, dejar un encendedor en la guantera o en la consola central no es seguro, porque la temperatura en esos puntos también supera los 50°C. La mejor práctica es no dejar ningún objeto presurizado dentro del auto, incluyendo latas de aerosol o desodorantes.

Yo trabajo en el norte, en Monterrey, y aquí el sol pega durísimo. Dejé un encendedor en la porta vasos de mi Jetta y al rato sonó como un petardo. Se partió la tapa de la consola. No lo vuelvo a hacer ni aunque lo tape con un trapo. Un encendedor en el coche es una bomba de tiempo en verano.

Soy asesor de y te digo: la explosión de un encendedor no la cubre ni el seguro a todo riesgo en México. La compañía lo considera “mala práctica del conductor”. He visto casos donde el plástico del tablero se derrite y el cliente termina pagando de su bolsillo. Mejor no lo guardes ni en la guantera, porque el calor sube parejo.

En mi Taos, una vez se me quedó un encendedor en la bolsa de la puerta. Al medio día, el olor a gas era fuerte. Lo saqué y estaba caliente al tacto. Por suerte no pasó a más, pero desde entonces reviso el coche como si fuera un horno. Todo el mundo debería tener cuidado con eso.

Manejo Uber en Guadalajara y siempre les digo a mis pasajeros que no dejen nada inflamable en el carro. Un encendedor olvidado en el asiento trasero puede explotar y manchar la tapicería. Me pasó una vez con un cliente y el olor a quemado duró días. Ahora hago una revisión rápida cada tarde.


