
Sí, usar un aceite de motor viejo, degradado o con baja viscosidad puede aumentar el consumo de gasolina de tu coche. Cuando el lubricante pierde sus propiedades, la fricción interna del motor se incrementa, lo que exige más combustible para mantener el mismo rendimiento. Según datos de PROFECO y estudios de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sobre eficiencia vehicular en México, un aceite en mal estado puede elevar el consumo hasta un 10% en condiciones urbanas como el tráfico de CDMX. Para un auto que recorre 20,000 km al año y gasta un promedio de 12 km/l con gasolina Regular de 87 octanos, esto representa aproximadamente 166 litros extra de combustible, equivalentes a unos $3,500 MXN adicionales anuales, considerando el precio promedio de la gasolina Magna en 2025.
| Condición del aceite | Rendimiento estimado (km/l) | Consumo anual (litros) | Costo anual estimado ($MXN)* |
|---|---|---|---|
| Aceite en buen estado | 12.0 | 1,666 | $38,000 |
| Aceite degradado | 10.8 | 1,851 | $42,200 |
*Cálculo basado en 20,000 km/año, gasolina Magna a $22.80 MXN/litro en 2025.
El sobrecosto no solo se refleja en el combustible. Un aceite degradado acelera el desgaste de componentes como pistones y anillos, lo que a largo plazo puede derivar en reparaciones mayores. En México, donde el verificación vehicular en CDMX y Estado de México exige niveles bajos de emisiones, un motor con aceite viejo también puede fallar en la prueba, obligando a un ajuste o cambio de aceite anticipado. La recomendación de PROFECO es revisar el nivel y estado del aceite cada 5,000 km o según lo indique el manual del fabricante, especialmente en autos como el Versa o el Chevrolet Aveo, que son comunes en flotillas de Uber y DiDi.

Yo manejo un Versa 2023 en CDMX, y apenas noté que el aceite estaba más oscuro y espeso, el rendimiento bajó de 14 km/l a como 12 km/l en el Periférico. Lo cambié por un 5W-30 sintético y en dos tanques volví al consumo normal. En mi experiencia, el aceite viejo también hace que el motor suene más áspero en los topes de la Ciudad de México.

En la Autopista México–Querétaro, con un Jetta 2021 que usaba aceite con más de 10,000 km encima, el consumo se disparó a 11 km/l en lugar de los 15 km/l que daba antes del cambio. El motor perdía potencia en las subidas. Después de cambiarlo por un 5W-40 Premium, recuperé el rendimiento y el motor se sintió más suave al pasar las casetas. El aceite viejo literalmente se vuelve como agua.

Cuando compré un seminuevo, un 3 2019, me llevé el aceite a analizar con un mecánico de confianza. Tenía olor a quemado y partículas metálicas. El dueño anterior lo había dejado sin cambio por casi 15,000 km. El coche gastaba 1 litro de gasolina cada 9 km en ciudad. Tras el cambio de aceite y filtro, subió a 12 km/l en Guadalajara.

Para un Uber que recorre 300 km diarios en Monterrey, el aceite viejo es un problema doble: más gasolina y más calor en el motor. Con un Corolla 2022 que usaba aceite vencido, el rendimiento bajó a 10 km/l en el tráfico pesado. Después de cambiar a un 0W-20 sintético, volví a 13 km/l. El aire acondicionado forzado en verano empeora todo si el aceite ya no lubrica bien.


