
Si un sufre una explosión de neumático, no debe seguir conduciendo, pero los modelos equipados con llantas run-flat permiten recorrer hasta 100 km a una velocidad máxima de 80 km/h para llegar a un lugar seguro, siempre que el neumático esté desinflado y no completamente destruido. Una vez que el neumático revienta por completo, detenerse de inmediato es obligatorio, porque seguir rodando daña el rin y la suspensión, además de perder el control en curvas o a alta velocidad. En México, donde las carreteras como la Autopista México–Querétaro tienen tramos largos sin servicio, las llantas run-flat son una ventaja siempre que se respete el límite de velocidad y se revise la presión cada mes, según recomienda PROFECO en su guía de seguridad vehicular 2024. La SICT, en su reporte de siniestros carreteros 2023, señala que los neumáticos en mal estado son la tercera causa de accidentes en autopistas federales, por lo que tener un sistema run-flat no evita la necesidad de cambiar la llanta dañada lo antes posible.
| Escenario | Distancia máxima segura (km) | Velocidad máxima (km/h) | Riesgo principal |
|---|---|---|---|
| Llanta run-flat desinflada | 100 | 80 | Daño al rin si se excede |
| Llanta reventada sin run-flat | 0 | 0 | Pérdida total de control |
Si conduces un BMW con run-flat en CDMX, por ejemplo, y revientas una llanta en Periférico, tienes unos 80 km de margen para llegar a un llantero certificado, pero si vas a 120 km/h, el neumático se desintegra más rápido y el agarre se reduce drásticamente. En mi experiencia asesorando a conductores de DiDi y Uber, muchos piensan que pueden seguir hasta su casa sin problema, pero la realidad es que el desgaste del rin puede costar $8,000 MXN o más si no se detienen a tiempo.

Como conductor de Didi en CDMX, ya me pasó una vez en el Circuito Interior con un 320i. La llanta se desinfló de golpe, pero como tenía run-flat, pude llegar hasta un Vulcano en la colonia Roma sin problema. La clave es bajar la velocidad despacio y no frenar de golpe. Si no tienes run-flat, mejor pide grúa, porque manejar sin aire te deja sin control en las curvas y los topes de la ciudad.

Trabajo en un taller independiente en Guadalajara, y he visto BMWs que llegan con el rin partido porque el dueño siguió manejando después de la explosión. Las run-flat son útiles, pero no mágicas: si el neumático se deshace por completo, el rin toca el asfalto y se dobla. En carretera a Monterrey, con el calor del norte, la goma se deteriora más rápido, así que hay que revisar la presión cada 15 días, no solo cuando el sensor de presión se enciende.

En el lote de seminuevos donde trabajo en el Estado de México, un con run-flat se vende más rápido porque los compradores saben que no se quedan varados en la autopista. Pero si el auto no tiene la llanta de refacción, muchos preguntan si pueden poner una normal. Sí, se puede, pero entonces pierdes la ventaja run-flat y tienes que cargar un inflador de emergencia. Para la verificación vehicular en CDMX, no importa el tipo de llanta, solo que esté en buen estado.

Soy taxista en Monterrey, y en la carretera a Saltillo, con el calorón de 40 grados, una llanta reventada es un susto feo. Si tienes un con run-flat


