
Sí, trabajar teniendo 80 años en México es completamente legal. La Ley Federal del Trabajo no establece una edad máxima para el retiro obligatorio, por lo que no existe una "edad de jubilación forzosa" que prohíba laborar, siempre que la persona tenga la capacidad física y mental para realizar sus funciones y exista una relación laboral subordinada. La discriminación por edad está prohibida por el artículo 1° constitucional y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación. Según datos del INEGI (2022), alrededor de 1.2 millones de personas de 65 años y más formaban parte de la Población Económicamente Activa, y cifras del IMSS (2023) muestran que más de 150,000 trabajadores registrados tenían 70 años o más. Una tabla con datos del INEGI (2022) sobre tasas de participación económica por grupo de edad ilustra esta tendencia:
| Grupo de edad | Tasa de participación económica |
|---|---|
| 60 a 64 años | 44.2% |
| 65 a 69 años | 33.1% |
| 70 años y más | 16.9% |
Un punto crucial es la pensión: si ya estás jubilado y recibes una pensión del IMSS o ISSSTE, puedes seguir trabajando y, por ley, no perderás tu pensión, pero debes dar de alta al nuevo empleador en el IMSS para seguir cotizando. El sueldo neto que recibas en este nuevo trabajo se calculará con descuentos normales de ISR y cuotas obrero-patronales. Para quienes nunca se jubilaron, seguir cotizando puede mejorar el monto de su futura pensión. Un reclutador de OCCMundial comenta que en roles como consultor, asesor o guardia de se valora mucho la experiencia de candidatos seniors, aunque el proceso de contratación debe ser igual al de cualquier otro candidato, evaluando competencias, no la edad.

Yo tengo 68 y desde hace dos años trabajo como cajero en un supermercado de la zona centro de Guadalajara. Es medio tiempo, turno vespertino, de 20 horas por semana. Me pagan $1,200 MXN a la semana, netos, más vales de despensa. Lo que más me convenció fue que me dieron de alta en el IMSS desde el primer día, algo que en otros que busqué a mi edad se hacían los locos. El trámite fue normal, con mi CURP, NSS y RFC. La verdad, más que la necesidad económica fuerte, es para mantenerme activo y ayudar con los gastos de los nietos. El único detalle es el traslado, gasto como $150 pesos a la semana en camión, pero lo compensa salir de la casa y la convivencia.

En mi experiencia como gerente de RH en una cadena de farmacias en Puebla, hemos contratado a personas mayores de 70 para puestos de auxiliar de mostrador y asesor. El proceso es idéntico: entrevista, revisión de documentos (incluyendo certificado médico no mayor a 3 meses) y firma de contrato. La clave es definir bien las funciones. Ofrecemos sueldo base mensual bruto de $7,500, más bonos por metas y todas las prestaciones de ley. Su productividad en cruzadas y servicio al cliente suele ser excelente, y su tasa de rotación es bajísima comparada con los jóvenes.

El tema fiscal y de pensiones es lo que más preguntan mis clientes mayores que quieren trabajar. Si ya recibes pensión del IMSS y consigues un empleo, tu pensión NO se suspende, pero sí hay que declarar esos nuevos ingresos ante el SAT en la anual, porque se suman a tu ingreso total y pueden cambiar tu tarifa de ISR. Lo que sí puede ajustarse es el monto de la pensión si, estando jubilado, vuelves a cotizar en el régimen obligatorio por un nuevo trabajo, pero son casos muy específicos que debe revisar un actuario. Lo importante es que el nuevo patrón te dé de alta en el IMSS. Si no lo hace, estás en la informalidad y pierdes esa protección. Un error común es pensar que por ser mayor ya no tienen derecho a vacaciones o aguinaldo proporcional; la ley no hace distinción, si trabajaste, te toca.

Mi papá se jubiló a los 65 de una maquiladora en Ciudad Juárez, pero a los 72 se aburrió y consiguió trabajo de medio tiempo como almacenista en un centro de distribución. Trabaja 4 horas al día, le pagan $500 pesos netos al día, dos veces por semana. Lo más importante para nosotros fue que insistió en que lo dieran de alta en el IMSS, aunque fuera pocas horas. El dueño al principio no quería, pero al mostrarle la Ley, accedió. Ahora él se siente útil, tiene su propio dinero para sus gastos y sigue cotizando un poco. Su consejo siempre es: nunca dejen que les ofrezcan un "acuerdo" verbal sin prestaciones, la edad no quita tus derechos.


