
El mejor momento para buscar trabajo en México suele ser el primer trimestre del año, particularmente de enero a marzo, y nuevamente entre agosto y septiembre. Esto se debe a los ciclos presupuestales y operativos de las empresas. Según datos de OCCMundial en su Reporte de Empleo 2024, enero registra un incremento de hasta un 28% en la publicación de vacantes respecto a diciembre. Por su parte, el INEGI reporta que la tasa de desocupación tiende a bajar ligeramente en el primer trimestre, coincidiendo con este repunte inicial de contrataciones. Sin embargo, la "mejor" época varía mucho por industria. Para puestos corporativos y administrativos, el inicio del año fiscal es clave. En cambio, en retail, logística o hospitality, los picos suelen ser antes de temporadas altas como el Buen Fin (octubre-noviembre) o las vacaciones de verano (abril-mayo). Un sueldo bruto mensual ofrecido en enero de, digamos, $15,000 MXN, se traduce en un sueldo neto aproximado de $12,800 MXN después de descuentos de IMSS e ISR para un soltero sin deducciones, lo cual es crucial para evaluar ofertas. La decisión final no debe basarse solo en la temporada, sino en alinear tu búsqueda con los ciclos de tu sector objetivo y tener listo tu CV y documentos como RFC y NSS.

En mi experiencia mandando CV el año pasado, enero y febrero sí están llenos de ofertas, pero también de competencia. Mandé como 30 solicitudes en Computrabajo en esas fechas y solo tuve 2 entrevistas. Donde me fue mejor fue en mayo, buscando específicamente en maquiladoras de exportación en Ciudad Juárez. Ahí contratan seguido por volumen de pedidos, no tanto por el calendario. Conseguí un puesto de operador con pago semanal, que aunque era pesado, me permitía planificar mis gastos de inmediato. Mi recomendación es no esperar a "la mejor fecha", sino estar atento siempre. A veces renuncian personas y necesitan llenar la plaza rápido, sin importar si es junio o noviembre.

Como reclutadora en Guadalajara para el sector tech, confirmo que el primer trimestre es cuando más posiciones abrimos, tras la aprobación de presupuestos. Pero ojo: los procesos se alargan. Una vacante publicada en enero puede terminar su proceso de selección hasta marzo. Si buscas en enero, prepárate para varias entrevistas y pruebas técnicas. La otra ventana real es agosto-septiembre, para cubrir proyectos del cierre de año. Para un recién egresado en desarrollo, aplicar en enero aumenta sus posibilidades de entrar en un programa de trainees.

Trabajé en un CEDIS en el Estado de México y te digo que el mejor momento es cuando empiezan a prepararse para las fuertes. Para el Buen Fin, nos empezaban a contratar como auxiliares de almacén desde septiembre, con contratos temporales pero con prestaciones de ley. El pago era quincenal, y aunque el sueldo base era bajo, las horas extra en noviembre y diciembre subían mucho el ingreso neto. En enero, muchos de esos contratos se terminaban. Entonces, si buscas estabilidad, quizá enero sea mejor en una oficina. Pero si necesitas ingresos rápidos y no te importa lo temporal, busca en los almacenes y centros de distribución unos dos meses antes de las temporadas de alto consumo. Pregunta siempre si el contrato es por tiempo determinado o indeterminado.

En call centers bilingües en Monterrey, la contratación es casi constante por la rotación. Pero noté que después del aguinaldo (diciembre) mucha gente renuncia, entonces enero y febrero son meses donde entras más rápido, incluso con bono de contratación. El detalle es que te meten de lleno al training y puede ser abrumador. Prefiero aplicar en octubre, que ya conoces el ritmo de fin de año y las metas para bonos son más claras. Es un trabajo de mucha presión, pero si aguantas los primeros 6 meses, ya pasaste el periodo de prueba y es más estable.


