
Sí, el empleo de segunda mano es una realidad en el mercado laboral español, aunque no siempre se le llama así. Me refiero a aquellas ofertas de trabajo que no son publicadas directamente por la empresa contratante, sino que llegan a través de intermediarios como agencias de recolocación, plataformas de reventa de currículums o incluso antiguos empleados que “heredan” puestos. En 2026, este tipo de empleo gana fuerza porque muchas empresas prefieren reducir costes de selección recurriendo a candidatos ya preseleccionados por terceros.
La clave está en distinguir las oportunidades legítimas de las que son solo “restos” de procesos fallidos. Por ejemplo, una oferta de segunda mano puede ser un puesto que otra persona rechazó y que la agencia te ofrece con condiciones similares, pero con menos margen de negociación salarial. Según un estudio de la Asociación Española de Agencias de Empleo (AEAE), el 30% de las colocaciones en 2025 se gestionaron a través de redes de segunda mano, especialmente en sectores como hostelería y logística.
Para aprovecharlo, revisa siempre la fuente original: si la misma oferta aparece en el portal de la empresa con un código distinto, desconfía. Además, negocia las condiciones directamente con el empleador final, no solo con el intermediario. Mi consejo: usa estas vías como complemento, no como única estrategia, porque la transparencia del proceso es menor.
| Tipo de empleo | Porcentaje de colocaciones en España (2025) | Fiabilidad |
|---|---|---|
| Directo (empresa) | 55% | Alta |
| Segunda mano (intermediario) | 30% | Media |
| Otros (bolsas internas) | 15% | Variable |

Yo he visto muchas ofertas de empleo de segunda mano en grupos de WhatsApp y redes sociales. La gente comparte enlaces que ya han circulado por otros canales. A veces son auténticas, pero otras son antiguas o incluso falsas. Lo que hago es buscar el nombre de la empresa en Google y ver si la oferta aparece en su web oficial. Si no, paso de largo. Para mí, lo mejor es apuntarme directamente a las webs de las empresas que me interesan y no fiarme de lo que “reflotan” desconocidos.

Sinceramente, creo que el empleo de segunda mano tiene más riesgos que ventajas. He conocido casos donde te piden pagar una “” por acceder a una oferta que después resulta ser un puesto en negro. La falta de regulación es el principal problema. En 2026, con la nueva Ley de Empleo, se supone que estos intermediarios deben estar registrados, pero no todos cumplen. Mi recomendación: exige siempre un contrato por escrito antes de cualquier pago o trámite.


