
La rentabilidad de trabajar con Cabify en México es moderada y altamente variable, dependiendo casi totalmente de si eres conductor con auto propio o empleado de una flota, y de una muy estricta de tus costos operativos. Para un conductor autónomo con vehículo propio, la ganancia neta real suele situarse entre el 40% y 60% de los ingresos brutos tras descontar comisiones, gasolina, mantenimiento y depreciación. Un análisis de ingresos y costos mensuales típicos en una ciudad como Ciudad de México o Monterrey podría verse así:
| Concepto | Conductor Autónomo (Vehículo Propio) | Conductor Asalariado (Flota) |
|---|---|---|
| Ingreso Bruto Mensual Estimado | $25,000 - $35,000 MXN | $9,000 - $12,000 MXN (sueldo base) |
| Comisión de Plataforma | 22% - 25% | No aplica (la asume la flota) |
| Costos Operativos Principales | Gasolina, mantenimiento, seguros, depreciación | Traslados personales, comida |
| Ganancia Neta Mensual Aproximada | $10,000 - $18,000 MXN | $8,500 - $11,500 MXN (sueldo neto) |
| Ventaja Principal | Control sobre horarios y potencial de mayor ingreso. | Ingreso fijo, sin riesgo por costo del auto. |
| Riesgo Principal | Inversión inicial y gastos variables altos. | Horarios fijos extensos y menor margen de crecimiento. |

Yo le entré hace un año con mi propio coche en Guadalajara. Al principio pura emoción viendo el saldo diario, pero luego te das cuenta de los golpes. La app te quita casi el 25% de cada viaje, luego le sumas la gasolina que ya no baja de $500 cada dos o tres días si le mueves bien. A la quincena, de esos $15,000 brutos que junté, me quedaron como $9,000 libres después de gasolina, lavadas y una llanta que se me pinchó. Es pesado, el tráfico en la tarde-noche te desgasta y hay semanas buenas y malas. Si no le huyes a los viernes por la noche en Chapu o a los viajes al aeropuerto, le subes un poco, pero es demasiado para el coche. Ya estoy viendo si meto mi CV a una flota de reparto, al menos tendría IMSS.

Trabajé seis meses para una flota asociada a Cabify en el Estado de México. El sueldo era fijo, unos $10,500 al mes netos, pero con turnos de 12 horas, a veces de lunes a sábado. No pagaba gasolina ni nada del carro, eso sí. A la larga, las cuentas no me daban: entre pasajes y comidas casi se me iban $1,500 al mes. Terminaba ganando casi lo mismo que un autónomo que conozco, pero él podía descansar un día entre semana si quería. Yo no. La "ventaja" de la se siente los primeros meses nada más.

Más allá de la ganancia inmediata, hay que pensarlo a un año. Como autónomo, el gran gasto fantasma es la depreciación de tu auto. Un modelo común se devalúa fácilmente un 20% anual con el uso intensivo, eso son miles de pesos que no ves salir pero que pierdes. Además, sin IMSS, una enfermedad o un accidente menor te puede borrar los ahorros de meses. Lo que algunos hacen, y pocos lo calculan desde el inicio, es apartar automáticamente un 10% de lo neto para un fondo de reparaciones mayores y otro 5% para imitar el ahorro para el retiro que te daría una AFORE. Si después de ese descuento forzado te queda un ingreso aceptable para tus gastos, puede ser viable. Si no, quizá es mejor buscar un empleo con prestaciones, aunque el sueldo base parezca menor. Un contador o un buen asesor fiscal puede ayudarte a ver el panorama completo, sobre todo con tus obligaciones ante el SAT por los ingresos como conductor.

Antes de registrarte, haz el ejercicio con números pesimistas. Pon que en tu ciudad la tarifa promedio por hora ronda los $150 MXN brutos. De eso, Cabify se queda con $35, la gasolina y desgaste te cuestan otros $50. Tu ganancia por hora sería de unos $65. ¿Cuántas horas reales al mes puedes y quieres manejar? Multiplica. Luego réstale los días que el carro esté en el taller. Si la cifra final se acerca a un salario mínimo con prestaciones en un almacén o como ayudante, piénsalo dos veces. La flexibilidad tiene un costo alto en desgaste físico e incertidumbre.


