
La presión de los neumáticos en autos nuevos viene más alta de lo normal porque los fabricantes la ajustan para proteger las llantas durante el transporte y almacenamiento prolongado. En México, los autos que llegan a los distribuidores pueden pasar semanas o meses en patios al aire libre, expuestos al sol y cambios de temperatura en zonas como el Puerto de Veracruz o Lázaro Cárdenas. Una presión elevada —entre 38 y 42 psi, según un estudio de PROFECO sobre neumáticos en 2024— evita que la llanta se deforme por el peso estático y reduce el riesgo de daños en la carcasa. Al momento de la entrega, el concesionario debería ajustarla a los valores recomendados por el fabricante, pero no siempre lo hacen. Si conduces con esa presión alta sin corregirla, el desgaste se concentra en el centro de la banda de rodamiento y la suspensión sufre más en topes y baches típicos de la CDMX o del Periférico.
| Factor | Presión de fábrica (psi) | Presión recomendada (psi) |
|---|---|---|
| Transporte | 40–45 | — |
| Uso diario | — | 32–35 (según modelo) |
Según datos de SICT en su Guía de Vial 2023, mantener la presión correcta mejora el rendimiento de combustible hasta 3.3% y prolonga la vida de los neumáticos. Una falta de ajuste inicial puede costarte unos $1,200 MXN adicionales al año por reemplazo anticipado de llantas, sin contar el mayor consumo de gasolina. En mi experiencia revisando autos nuevos en agencias de la CDMX, recomiendo pedir al asesor que verifique la presión frente a ti antes de firmar la entrega.

Recogí mi Versa 2025 en la agencia de Naucalpan y los neumáticos parecían piedras. El vendedor me dijo que era normal, pero al revisar el manual traía 40 psi cuando deberían ser 33. En tres días de manejo por Circuito Interior sentí cada tope como un golpe directo. Bajé la presión a 33 y el auto se volvió mucho más cómodo. No esperes a que ellos lo hagan, pide que lo ajusten ahí mismo.

Trabajo en un taller de servicio en Guadalajara y al menos dos veces por semana llegan clientes con autos nuevos quejándose de que brincan mucho en los topes. Casi siempre es la presión de fábrica, que viene a 42 psi para proteger las llantas durante el traslado en camión desde la planta. Lo primero que hago es revisar la etiqueta de la puerta del conductor y dejarla en el valor exacto. Si no lo corriges, las llantas se gastan del centro y además pierdes agarre en curvas mojadas, que aquí en temporada de lluvias es peligroso.

Compré un MG5 seminuevo con 8,000 km en Kavak y traía 41 psi en las cuatro ruedas. El dueño anterior nunca las bajó. En carretera a Puebla sentía el volante muy nervioso. Las calibré a 34 psi y el auto se asentó. Siempre que compres un usado, revisa la presión aunque esté "nuevo"; muchos concesionarios ni tocan las llantas después del transporte.

Manejo un K3 para DiDi en Monterrey y cuando lo saqué de la agencia, el rendimiento era horrible: 12 km/l en ciudad. Pensé que era el motor, pero un mecánico me dijo que revisara la presión. Traía 44 psi. La bajé a 33 y al siguiente tanque subió a 14.5 km/l. Desde entonces siempre chequeo la presión cada mes, sobre todo porque en verano con el aire acondicionado prendido todo el día, cualquier ahorro de gasolina cuenta. La presión alta de fábrica solo sirve para el patio de la agencia, no para la calle.


