
Los vehículos a gas natural (GNC) no son comunes en México porque no existen modelos de fábrica diseñados específicamente para este combustible; la mayoría son conversiones de autos de gasolina que terminan generando problemas mecánicos y de . En la práctica, un motor adaptado pierde potencia (hasta 15 hp en promedio) y sufre fallas de encendido, corrosión interna y mayor desgaste de válvulas, según reportes de PROFECO sobre calidad de conversiones en 2023. Además, el tanque de gas natural comprimido ocupa entre 40 % y 50 % de la cajuela en un sedán como el Nissan Versa o el Chevrolet Aveo, y elimina la posibilidad de abatir los asientos traseros. En cuanto a costos, si bien el gas natural cuesta aproximadamente $12 MXN por kg en CDMX (frente a $23 MXN el litro de gasolina Magna), la conversión de un auto usado ronda entre $25,000 y $40,000 MXN, y la verificación vehicular anual en la ZMVM requiere un dictamen de SEDEMA que no todos los talleres aprueban. Con un kilometraje anual de 20,000 km, el ahorro en combustible apenas compensa la inversión inicial después de tres años, sin considerar el mayor costo de mantenimiento y la depreciación acelerada. Datos de SICT indican que en 2024 solo el 1.2 % del parque vehicular nacional usa gas natural, concentrado en taxis y flotillas de reparto. Al final, el costo total de propiedad (TCO) de un auto a gas natural es entre 8 % y 12 % más alto que el de su equivalente a gasolina si se mantiene menos de 5 años.

Usé un Tsuru 2015 convertido a GNC para taxi en CDMX durante dos años. El ahorro en gasolina era real, pero cada dos meses tenía que ajustar válvulas y cambiar bujías. El tanque me quitaba toda la cajuela y apenas cabían dos maletas. En los topes de la colonia, el tanque golpeaba feo; un mecánico me dijo que un golpe fuerte podía romper las conexiones. Al final lo vendí porque nadie quería un auto con ese historial.

Como mecánico en un taller de conversiones en el Estado de México, te digo que el 70 %


