
Al conducir por un túnel en México, lo primero que debes hacer es reducir la velocidad y encender las luces antes de entrar. En carreteras como la Autopista México–Querétaro o el Circuito Interior en CDMX, el cambio de luminosidad es tan brusco que el ojo humano tarda entre 3 y 5 segundos en adaptarse, y a 100 km/h eso equivale a recorrer hasta 140 metros sin visión óptima. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) recomienda en sus manuales de manejo de 2024 mantener una distancia mínima de seguimiento de 100 metros dentro del túnel, especialmente en túneles largos como el de La Colmena o el de San Bartolo, donde el confinamiento acústico y visual es mayor. Por , nunca uses luces altas; la luz de cruce (bajas) es suficiente para iluminar el camino sin deslumbrar a otros conductores, y recuerda que el reglamento de la Guardia Nacional Carreteras señala que el rebase está prohibido cuando hay línea continua blanca, que es lo habitual en estas vías. Un cálculo rápido: si viajas a 80 km/h dentro del túnel y el coche de adelante frena de golpe, con una distancia de 100 metros tienes aproximadamente 4.5 segundos para reaccionar y frenar, suficiente incluso en pavimento mojado por condensación o filtraciones de agua en zonas como Puebla o Estado de México. Usa siempre el modo de recirculación de aire, porque en túneles como los de la México–Puebla los niveles de monóxido de carbono pueden ser hasta tres veces mayores que en vías abiertas, y abrir las ventanas solo mete gases tóxicos. Además, la PROFECO advierte que verificar el sistema de luces al menos una vez al mes reduce el riesgo de fallos en túneles; por eso, revisa que tus faros funcionen bien, sobre todo si manejas un Nissan Versa, Chevrolet Onix o Volkswagen Jetta.

En mi Sentra 2022, siempre que entro al túnel de la México–Querétaro pongo las luces antes de llegar, incluso de día. La gente que no lo hace luego frena de golpe y ya sabes cómo terminan esos arrancones en Periférico. Y jamás uses las altas dentro del túnel, te lo digo por experiencia: encandilan a todos y el rebote de luz te deja ciego un par de segundos.

Soy repartidor en CDMX y paso por el túnel de San Antonio todos los días. Lo que más me ha servido es mantener la distancia, mínimo como tres carros de separación. Una vez un Aveo se paró de frente porque se le apagó el motor y si no iba tan atrás, me lo como. También, no toques el claxon: el eco es horrible y desconcentra a los demás, sobre todo en túneles cortos pero cerrados como el de La Raza.

Si tu coche se descompone adentro, como me pasó con un Jetta en el túnel de Palmas, lo mejor es salir empujando si aún rueda. Si no, todos fuera y pon las intermitentes más el triángulo a 50 metros, no a 150 porque el espacio no da, pero sí lo más lejos que puedas. Y usa el botón de recirculación siempre; el humo del diésel te irrita los ojos al instante.

En carretera a Toluca, los túneles son angostos y con curvas, así que antes de entrar ya voy en el carril que necesito, porque adentro no hay cómo cambiarse. Con mi Tracker 2023 uso gasolina Regular 87 octanos, y en esos túneles siempre mantengo las ventanas cerradas y el aire en recirculación, porque el polvo y los gases se acumulan horrible. Y no rebases, aunque el de atrás te presione; es mejor llegar tarde que no llegar.


