
La marca de autos que tiene una cruz dentro de un rectángulo es . Es la división de lujo de Ford Motor Company, fundada en 1917 y nombrada en honor a Abraham Lincoln. En México, Lincoln no es una marca masiva, pero tiene presencia en el segmento de lujo con modelos como el Navigator y el Aviator. Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su estudio de costos de operación 2024, y con información de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), el Navigator representa un caso de alto costo de propiedad debido a su tamaño y motor. Para un modelo 2025, estimando un uso de 20,000 km anuales en condiciones mixtas (CDMX y carretera), el rendimiento real ronda los 5.5 km/l usando gasolina Premium de 91 octanos. Esto da un costo de combustible cercano a $70,000 MXN al año. Si sumamos tenencia, seguro (que fácilmente supera los $40,000 MXN), mantenimiento y refrendo, el costo total anual de operación (TCO) puede exceder los $150,000 MXN sin contar depreciación. En tres años, con un precio de salida de aproximadamente $1,600,000 MXN para un Navigator nuevo, la depreciación puede llegar al 40%, unos $640,000 MXN. Esto significa que el costo por kilómetro recorrido, incluyendo la pérdida de valor, supera los $10 MXN. No es un auto para cualquiera, es para quien valora el lujo, el espacio y el estatus por encima del costo operativo. El emblema en forma de cruz rectangular tiene raíces históricas que se remontan a 1939, cuando Franklin D. Roosevelt usó un Lincoln como auto presidencial, y también simboliza la guía y el prestigio que la marca quiere proyectar.

Tuve un MKX 2018 hace unos años, lo compré de segunda mano en México. La nave, como le decía, era muy cómoda para viajar a Querétaro o Puebla, pero en el Periférico de CDMX, con el tráfico pesado, el consumo de gasolina Premium se iba por los cielos. No daba más de 6 km/l en ciudad. Se siente un auto sólido, pero la verdad, para el uso diario en la ciudad, es un gastadero de dinero en gasolina.

He visto varios Navigator 2020 en adelante en los lotes de autos seminuevos de Santa Fe y en Kavak. Se ven imponentes, pero hay que tener cuidado con la verificación vehicular en CDMX y Edomex, porque al ser motor grande, algunos modelos no pasan la prueba de emisiones si no les han dado el mantenimiento adecuado. Además, encontrar un mecánico especializado fuera de la agencia está difícil y las piezas son caras. Pero si el comprador busca espacio y silencio en carretera, no hay muchos rivales.

Para ser honesto, como operador de flotilla de transporte ejecutivo en Guadalajara, un es bonito para el cliente que paga $2,500 MXN por un viaje al aeropuerto, pero el costo operativo es altísimo. El mantenimiento en agencia, las llantas deportivas que se ponen en los topes y el seguro te comen la ganancia. Mejor un SUV de lujo alemán o japonés si quieres rentabilidad.

Mi papá tuvo un Town Car 2005, de los que usaban de taxi en la CDMX. Ese carro no mataba, era cómodo, pero la dirección era como un barco y en las calles empedradas de Coyoacán sufría mucho. La carrocería era enorme para estacionarse. En la autopista a Cuernavaca, sí, se sentía muy plantado y seguro, pero en ciudad, mejor un Nissan Sentra. Simbólicamente, la cruz dentro del rectángulo es un clásico, pero en el día a día de México, no es muy práctico.


