
Los síntomas de un cable del acelerador en mal estado son claros y se empiezan a notar en el manejo diario, especialmente en el tráfico de la CDMX o en carretera. El más común es que el pedal se sienta duro, esponjoso o que no regrese a su posición original al soltarlo. También puede presentarse una aceleración tardía, que el motor se quede revolucionado por unos segundos, o que el auto acelere y desacelere de forma errática sin que toques el pedal. En casos más severos, el cable se rompe por completo y el acelerador deja de funcionar, lo que es un riesgo en autopistas como la México-Querétaro. De acuerdo con PROFECO y los manuales de de SICT, la vida útil del cable del acelerador en México suele estar entre los 80,000 y 100,000 km, aunque el polvo, la humedad y la falta de lubricación en climas extremos lo acortan. Si sumamos el costo de un cable nuevo (entre $600 y $1,500 MXN según la marca) más la mano de obra, el gasto total ronda los $1,500 a $2,500 MXN, un mantenimiento menor comparado con lo que implica una falla en carretera.

En mi taller, lo más frecuente es que el cable del acelerador se ponga duro por la falta de lubricación. En los autos que trabajan en Monterrey o con mucho polvo en carretera, el polvo se mete a la funda y reseca el cable. Un truco es lubricarlo cada 20,000 km, pero si ya está duro, no hay vuelta, hay que cambiarlo. El cable se reseca más rápido en el norte de México.

Tuve un Versa 2018 y el cable del acelerador empezó a fallar como a los 70,000 km. Se sentía que el pedal no regresaba solo, y a veces en el Periférico el motor se quedaba acelerado unos segundos después de soltar el acelerador. Lo cambié en una agencia por $1,800 MXN y quedó bien. Si ves que el pedal se queda un poco más arriba de lo normal, revisa el cable.

Cuando reviso lotes de seminuevos, siempre chequeo el cable del acelerador. Si está muy duro o tiene juego, es señal de desgaste. En autos como el K3 o el Chevrolet Aveo, el cable se daña más rápido si el dueño anterior no lo lubricó. Un cable malo también afecta la respuesta del motor en subidas, sobre todo en el Estado de México por la altura.

Como conductor de DiDi en Guadalajara, el cable del acelerador se desgasta más rápido por el uso constante en el tráfico. Un día, manejando mi Corolla, el pedal se quedó pegado medio segundo y casi me llevo un tope. La falta de mantenimiento del cable afecta la aceleración suave, y en la ciudad es molesto. Lo cambié en un taller de confianza por $1,200 MXN y quedó como nuevo.


