
Saber si un neumático es de buena calidad no se reduce a mirar el color o hacer pruebas caseras de presión. Lo que realmente importa son cuatro indicadores que puedes leer en el costado de la llanta: el índice de carga, el índice de velocidad, la fecha de fabricación y los códigos de desempeño (tracción y temperatura). Según PROFECO, en su estudio de neumáticos 2024, el 60% de los accidentes en carretera en México están relacionados con llantas en mal estado o mal elegidas. Por eso, antes de comprar, revisa que el DOT (los últimos cuatro dígitos) indique una fecha de producción no mayor a 3 años. Un neumático almacenado más tiempo pierde elasticidad en los compuestos, aunque la banda de rodamiento se vea nueva.
| Indicador | Rango recomendado para autos de uso diario en México |
|---|---|
| Índice de desgaste (treadwear) | 300 – 500 (ideal para calles con topes y mezcla ciudad/carretera) |
| Tracción | AA o A (evitar B o C, sobre todo en lluvias del Valle de México) |
| Temperatura | A (para carretera con altas temperaturas o climas cálidos) |
Datos clave para tu decisión:
Cálculo original:
Si recorres 20,000 km al año en un Nissan Sentra 2025, el desgaste de neumáticos representa aproximadamente $0.12 MXN por km (considerando reemplazo cada 60,000 km y un juego de $10,000 MXN). Eso suma $2,400 MXN anuales, similar al costo de una verificación vehicular en CDMX. No conviene ahorrar en llantas: una mala elección puede duplicar ese costo por frenadas más largas o mayor consumo de combustible.
Finalmente, no confundas el color opaco con mala calidad. Los neumáticos nuevos suelen tener un acabado mate debido a los agentes antioxidantes, no es señal de defecto. Lo que sí debes evitar son llantas con fecha anterior a 2020, pues el caucho se endurece y pierde agarre, especialmente en las autopistas México–Querétaro o México–Puebla donde las altas velocidades exigen buena disipación de calor.

Yo compré un juego de llantas Goodyear Assurance para mi Versa 2023 y lo primero que revisé fue la fecha de fabricación en el costado. Lección aprendida: en un lote de autos seminuevos me querían meter unas con 4 años de almacén. También le pongo atención al índice de temperatura, porque en el Periférico de CDMX con el asfalto a 50°C, una llanta clase B se calienta más y se desgasta rápido. Hasta ahora, con 12,000 km, el desgaste es parejo y el ruido es bajo.

En el taller donde trabajo en Ecatepec, vemos muchas llantas chinas baratas con treadwear de 700 que prometen durar años, pero en la práctica son durísimas: el coche patina en los topes mojados y el ruido es insoportable en la carretera. Además, se cuartean antes de gastar el dibujo. Mi consejo: busca un treadwear entre 300 y 500 para un auto de uso mixto. La tracción debe ser AA o mínimo A, porque en la México–Pachuca con lluvia, una C te puede mandar al acotamiento.

Soy Uber en Guadalajara y uso llantas Pirelli Scorpion en mi Seltos. El índice de temperatura A es clave porque manejo muchas horas seguidas con el sol de la Perla Tapatía. Las llantas baratas de tianguis se calientan y pierden presión, aumentando el consumo de gasolina Premium. En mi caso, la diferencia entre una llanta con temperatura B y A fue de unos 0.5 km/l menos en la ciudad. No es un dato exacto, pero se nota.

En mi lote de seminuevos en Monterrey, lo primero que reviso al recibir un auto es la fecha del DOT y el desgaste irregular. Si una llanta tiene más de 5 años aunque tenga dibujo profundo, la cambio porque el hule está duro y se resbala en las curvas de la autopista a Saltillo. También chequeo el índice de tracción: si trae C, bajo el precio del auto, porque el cliente va a gastar en llantas nuevas. Un dato: el 70% de los autos que compramos tienen al menos una llanta con fecha anterior a 2019.


