
La posición óptima para instalar la antena tipo aleta de tiburón en un auto es sobre el techo, justo encima del parabrisas trasero, a unos 5–10 cm del borde final. Colocarla ahí permite que el diseño aerodinámico corte el flujo de aire que se genera al circular, reduciendo la turbulencia y el ruido del viento. En autos como el Versa 2025, el Volkswagen Jetta o el Kia K3, esta posición es la que usan de fábrica para maximizar la eficiencia de combustible y la recepción de señal. Según un estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) sobre consumo real de gasolina en autos compactos (modelos 2023–2024), una reducción del 10% en la resistencia aerodinámica puede traducirse en un ahorro de hasta 2.5% en carretera. Aplicando eso a un auto que recorre 20,000 km al año, con 60% en autopista y un rendimiento promedio de 14 km/l usando gasolina Magna 87 octanos (a $24 MXN/l), el costo anual de combustible es de aproximadamente $34,285 MXN. Con la antena bien instalada, el ahorro estimado ronda los $857 MXN anuales solo por la mejora aerodinámica, sin contar la reducción de ruido. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) también recomienda mantener la antena en su lugar original para no interferir con la verificación vehicular, ya que algunos modelos con antenas añadidas pueden alterar las emisiones por cambios en el flujo de aire.

En mi Sentra 2023 instalé la antena de tiburón justo donde trae la versión tope, sobre el techo atrás. La diferencia en el Periférico es notable: antes escuchaba un silbido fuerte a 90 km/h, ahora casi no hay ruido. Eso sí, en ciudad con topes no noto cambio en el consumo. Un dato: la posición debe quedar centrada,


