
Si el GPS de tu teléfono o del sistema integrado del auto se vuelve inestable apenas entras al vehículo, el problema principal suele ser la interferencia del polarizado o la electrónica del coche. En CDMX, donde el 60% de los autos llevan polarizado (según un estudio de PROFECO de 2023), las películas metálicas o de baja calidad pueden bloquear hasta el 70% de la señal GPS. La solución más práctica no es cambiar el polarizado —que cuesta entre $2,500 y $4,000 MXN—, sino instalar un amplificador de señal GPS.
Si recorres 20,000 km al año usando Waze o Google Maps, perder la señal en zonas como Periférico o la Autopista México–Querétaro te puede costar hasta $1,500 MXN en tiempo y combustible extra por año. Con una inversión de $700 MXN promedio, el booster se paga solo en menos de 6 meses. Otra opción, si el problema solo ocurre en el sistema de navegación de fábrica, es reubicar el receptor GPS original sobre el pilar B, una reparación que en talleres de la Ciudad de México cuesta alrededor de $300 MXN. La SICT recomienda verificar que cualquier modificación no afecte la compatibilidad electromagnética del vehículo, según la NOM-208-SCFI-2016.

En mi Sentra 2020, el GPS del teléfono se perdía


