
Lo más probable es que el problema esté en la batería o en el motor de arranque, y no en otra falla mayor. Si escuchas un clic rápido al girar la llave, el relé del motor de arranque está recibiendo corriente, pero no es suficiente para hacer girar el volante del motor. En la mayoría de los casos, la batería tiene carga baja, sobre todo si vives en CDMX y haces recorridos cortos tipo casa–oficina. PROFECO, en su estudio de baterías para automóviles 2024, reportó que una batería de 12V con menos de 12.4 voltios ya presenta riesgo de no arrancar, especialmente en climas fríos o después de dejar encendidos faros o el sistema de infoentretenimiento. En México, la Norma Oficial Mexicana NOM-047-SCFI-2014 regula las especificaciones de baterías, y la mayoría de las que se venden en autopartes cumplen con 12.6V nominales; si tu batería marca menos de eso, es hora de revisarla. Otra causa común es que el motor de arranque esté desgastado, sobre todo en modelos como Versa 2019–2022 o Chevrolet Aveo 2020–2023 que circulan por Periférico o Insurgentes con cientos de arranques al día. También puede ser que los bornes estén sulfatados o flojos, lo que impide el paso de corriente aunque la batería esté nueva. Según datos de INEGI y la Secretaría de Economía, el costo promedio de una batería para sedán en México ronda entre $1,500 y $3,200 MXN, mientras que cambiar un motor de arranque en taller mecánico de barrio cuesta de $2,800 a $5,500 MXN, incluyendo mano de obra. Si sumas una llamada de auxilio vial en CDMX (alrededor de $600 a $1,200 MXN), el costo de no diagnosticar rápido puede superar los $4,000 MXN fácilmente. Un cálculo simple: si tu auto consume $120 MXN de gasolina Magna al día para ir al trabajo y no arranca, perderás al menos un día de traslado, más el costo de la grúa. Por eso conviene llevar el auto a una Autozone o taller de confianza y medir el voltaje en frío.

Me pasó con un Jetta 2019 en el estacionamiento de Plaza Satélite: puro clic, clic, clic. Resulta que traía las luces encendidas desde la mañana. Con una pasada de corriente de un Uber y 15 minutos de marcha, arrancó normal. La batería de mi Jetta ya tenía dos años y medio, y en CDMX con el calor y el tráfico, rara vez dura más de tres años. Una batería en CDMX rara vez llega a los tres años.

Si el clic es uno solo y fuerte, tipo “trac”, y no vuelve a sonar, es casi seguro que el motor de arranque está atorado o el solenoide se quedó pegado. En mi taller en Ecatepec, tres de cada diez Sentra 2017–2020 entran con eso. Lo reviso con una pinza amperimétrica: si al dar click el consumo baja de 100 amperios, el arrancador ya no jala. Lo barato es golpearlo suavemente con un martillo, pero eso es parche. El motor de arranque se sobrecalienta en climas cálidos, y en la autopista México–Querétaro con tráfico pesado se resiente más.

Lo primero que hago es checar la conexión de los bornes. Mucha gente en Toluca se queja de que el auto hace clic pero no enciende, y es que los bornes se aflojan con los topes y el vibrador del motor. También reviso la tierra, porque si está suelta, aunque la batería esté nueva, no pasa corriente. Un borne flojo puede simular una batería muerta.

Trabajo de DiDi en Guadalajara con un K3 2023. Una vez el coche empezó a hacer clic sin encender justo en la hora pico de López Mateos. Llamé a un auxilio vial, me dijeron que la batería estaba en 11.8V por usar el aire acondicionado con el motor apagado mientras esperaba pasaje. Me salió en $1,900 MXN la batería nueva. Desde entonces, no dejo el aire encendido si el motor no está andando. Cada vez que el motor no gira, el daño en el arrancador es más caro.


