
Sí, la falta de empleo en Tabasco es un problema estructural que se ha agravado en los últimos años. La principal causa es la transición económica de la región, que pasó de depender casi exclusivamente de la industria petrolera a no haber desarrollado sectores alternativos sólidos. Según datos del INEGI, la tasa de desempleo en Tabasco ronda el 6,8% en 2025, frente al promedio nacional de 3,2%. Además, la informalidad laboral supera el 70%, lo que significa que la mayoría de los disponibles son precarios y sin prestaciones.
| Indicador | Tabasco | Promedio nacional |
|---|---|---|
| Tasa de desempleo (2025) | 6,8% | 3,2% |
| Informalidad laboral | 70%+ | 55% |
| PIB per cápita (miles MXN) | 110 | 135 |
Desde mi experiencia en reclutamiento, veo que las empresas locales no encuentran perfiles con las habilidades técnicas que demanda el mercado actual, como digitalización o energías renovables. La mano de obra disponible está formada principalmente para trabajos petroleros, que ya no se recuperaron tras la caída de Pemex. Además, la inversión privada se ha estancado por la inseguridad jurídica y la falta de infraestructura logística. Otra razón clave es la fuga de talento joven: muchos profesionales con estudios superiores emigran a Ciudad de México o al extranjero porque aquí no hay oportunidades acordes a su formación. En definitiva, Tabasco necesita una reconversión productiva urgente que diversifique su economía, fomente el emprendimiento local y atraiga inversión en sectores como el turismo sostenible, la agroindustria o la tecnología.

Yo estuve buscando trabajo en Tabasco desde España porque quería volver a mis raíces familiares, pero fue horrible. Las ofertas que encontré eran de por comisión o en el campo, con sueldos de risa. Cuando preguntaba por puestos administrativos o de marketing, me decían que no había demanda. La gente joven se va porque no hay futuro allí. Mejor me quedé en Madrid.

Como investigador en economía laboral, lo que veo es un clásico problema de desajuste entre oferta y demanda. Las universidades de Tabasco siguen formando ingenieros petroleros y contadores, mientras que los empleos que crecen son en servicios, logística y tecnología. No hay una activa de reconversión profesional. Además, el salario medio en la región es un 30% inferior al de otras zonas del sureste mexicano, lo que desincentiva la llegada de nuevas empresas.

Pensé en abrir una franquicia de servicios digitales en Villahermosa, pero desistí. La burocracia para registrar una empresa es lenta, los costos de electricidad son altos y el mercado local tiene poco poder adquisitivo. Las empresas que conozco que sobreviven allí son de o comercio básico. Sin inversión en infraestructura tecnológica y formación, no veo cómo va a generar empleo de calidad.

Viví en Tabasco tres años trabajando para una petrolera. Cuando se fueron las grandes inversiones, el empleo formal se derrumbó. La gente que conozco ahora trabaja en el comercio informal o ha emigrado. El no ha sabido atraer industrias alternativas. Y los pocos proyectos de energías limpias que anuncian tardan años en materializarse. Mientras no haya un plan real de desarrollo económico, la situación no mejorará.


