
La realidad es que el mercado laboral español está generando más puestos de trabajo, pero muchos de ellos son de baja calidad y salarios reducidos. Esto responde a una combinación de factores estructurales: la digitalización ha eliminado empleos intermedios y ha creado otros más precarios; la temporalidad sigue siendo alta en sectores como hostelería, comercio y servicios; y la inflación ha hecho que muchos salarios nominales apenas suban, perdiendo poder adquisitivo. Además, las empresas pequeñas y medianas, que representan la mayoría del tejido productivo, tienen márgenes ajustados y recurren a contratos parciales o de baja remuneración para reducir costes.
Según datos del INE y del SEPE, el empleo a tiempo parcial involuntario ha crecido un 12% en los últimos dos años, y los salarios medios en sectores como la logística o la atención al cliente no superan los 1.200 € brutos mensuales. Para que te hagas una idea, aquí tienes una comparativa:
| Sector | Salario medio 2024 (bruto/mes) | Salario medio 2026 (estimado) | Variación real (ajustada por inflación) |
|---|---|---|---|
| Hostelería | 1.150 € | 1.180 € | -2,5% |
| Comercio minorista | 1.200 € | 1.230 € | -1,8% |
| Logística | 1.300 € | 1.350 € | -1,2% |
| Servicios digitales | 1.800 € | 1.900 € | +0,5% |
La clave está en que la creación de empleo se concentra en ocupaciones de baja cualificación, mientras que los puestos cualificados crecen a un ritmo menor. Las políticas de subida del salario mínimo interprofesional (SMI) han ayudado a los más bajos, pero no han conseguido elevar el conjunto de la escala salarial. Por tanto, sí, hay más empleo, pero es menos pagado porque la estructura productiva española sigue apostando por modelos de bajo valor añadido.

Yo llevo dos años buscando trabajo después de acabar la carrera, y cada vez veo más ofertas, pero con sueldos que no dan para vivir. Me ofrecen 1.000 € por jornada completa en atención al cliente, o contratos de 20 horas semanales para no pagar extra. Es frustrante porque tengo formación, pero las empresas prefieren pagar poco y rotar personal. Creo que la competencia es tan alta que muchos aceptamos cualquier cosa, y eso tira los salarios hacia abajo. Mis amigos en logística ganan lo mismo que hace cinco años, y los precios han subido un montón.

Como autónomo que contrata personal ocasional, te digo que los márgenes son muy ajustados. Subir el SMI está bien, pero si no puedo repercutir ese coste en mis precios, tengo que reducir horas o contratar a menos gente. Por eso muchas pequeñas empresas ofrecen contratos parciales o temporales con sueldos justos pero no altos. Además, los clientes buscan precios baratos, y eso nos obliga a apretar los costes laborales. No es que queramos pagar mal, es que el sistema empuja a mantener salarios bajos para sobrevivir.

Desde una perspectiva más amplia, el aumento del empleo precario responde a un cambio en la estructura económica global. La deslocalización, la automatización y la plataformización han creado un mercado laboral dual: un sector dinámico y bien pagado (tecnología, finanzas) y otro extenso y mal pagado (servicios, logística, cuidados). En España, la falta de inversión en I+D y la dependencia del turismo y la hostelería agravan esta brecha. Además, la reforma laboral de 2022 ha reducido la temporalidad, pero no ha mejorado los salarios reales. El resultado es que hay más empleo, pero cada vez más personas trabajan sin salir de la pobreza laboral.


