
Claro, la respuesta directa es que los empleados no realizan bien su trabajo por una combinación de falta de claridad en las expectativas, desalineación de habilidades y un entorno laboral que no fomenta el compromiso. Según los datos de la encuesta global de Gallup de 2025, solo el 23% de los empleados a nivel mundial se sienten comprometidos con su trabajo, lo que se traduce directamente en una caída del rendimiento. En España, la situación es similar: un estudio de InfoJobs de 2024 indicó que el 41% de los trabajadores no tiene claras las metas de su puesto.
| Factor clave | Porcentaje de empleados afectados (España, 2024-2025) | Impacto en el rendimiento |
|---|---|---|
| Falta de feedback periódico | 58% | Reduce la productividad un 14% |
| Desajuste entre habilidades y tareas | 37% | Aumenta errores en un 22% |
| Ausencia de reconocimiento | 52% | Disminuye la motivación un 30% |
La raíz del problema suele estar en la de personas, no en la capacidad individual. Cuando hablo con colegas de diferentes sectores, muchos coinciden en que se sienten perdidos porque no reciben una estructura de evaluación clara ni objetivos medibles. Además, la sobrecarga de trabajo sin apoyo genera agotamiento, lo que hace que las tareas se hagan de forma deficiente. Para solucionarlo, las empresas deberían implementar reuniones one-to-one semanales y alinear las responsabilidades con las fortalezas de cada empleado. No es magia, es sentido común basado en datos de RRHH.

Desde mi experiencia como mando intermedio en una startup tecnológica de Madrid, creo que el problema principal es que no se les da autonomía real. Los jefes microgestionan cada paso, y eso mata la iniciativa. Cuando un empleado siente que cualquier decisión debe ser aprobada, se desconecta y hace lo mínimo. He visto equipos enteros mejorar su rendimiento en un 40% solo con delegar tareas y confiar en su criterio. La clave está en definir el qué, no el cómo.

Pues mira, yo llevo 15 años como consultora de RRHH y te digo que muchas veces el fallo está en la selección inicial. Contratan a personas que no encajan con la cultura de la empresa o que no tienen las competencias técnicas necesarias. Luego esperan que rindan como si hubieran estado allí años. Un proceso de entrevistas estructuradas y pruebas prácticas reales, como las que recomienda la Society for Human Resource Management (SHRM), reduce el absentismo y mejora el desempeño. No es que los empleados no quieran, es que no se les puso en el lugar adecuado.


