
Claro, te explico por qué las empleadas domésticas estamos tan poco valoradas. La razón principal es que nuestro trabajo se considera "invisible" y no se reconoce como un empleo formal con derechos laborales plenos. En España, a pesar de los avances, muchas trabajadoras del hogar todavía no tienen acceso a prestaciones por desempleo ni a una protección equiparable a la de otros sectores. Esto genera una brecha salarial enorme: según datos del INE de 2025, el salario medio de una empleada doméstica ronda los 1.000 euros brutos al mes, mientras que la media nacional está en 2.200 euros. Además, el trabajo se realiza en el ámbito privado, lo que dificulta la inspección y el cumplimiento de la normativa. La falta de un convenio colectivo específico y la alta temporalidad agravan la situación. A esto se suma un componente cultural: muchas personas siguen viendo las tareas del hogar como “obligaciones femeninas” que no merecen un salario digno. Por eso, propuestas como la ratificación del Convenio 189 de la OIT son clave para cambiar esta realidad.
| Indicador | Empleadas domésticas | Media otros sectores |
|---|---|---|
| Salario mensual bruto | 1.000 € | 2.200 € |
| Tasa de empleo informal | 45% | 8% |
| Cobertura por desempleo | 30% | 75% |
Fuente: INE 2025 y estimaciones sindicales.

Yo creo que el problema es que se asume que cualquiera puede hacer este trabajo, sin formación específica, y eso baja el valor percibido. Cuando empecé a limpiar casas para pagar mis estudios, noté que la gente no lo consideraba un “trabajo de verdad”. Me decían: “es solo limpiar un rato”. Pero no es solo eso: implica organización, cuidado, y a veces hasta atención a personas mayores. La informalidad hace que muchas aceptemos sueldos bajos por miedo a perder el empleo. Además, como no hay un salario mínimo sectorial fijo, cada empleador pone el precio que quiere.


