
La responsabilidad de generar empleos recae en múltiples actores: gobiernos, empresas y los propios trabajadores. En 2026, con la digitalización y la incertidumbre económica, ninguna entidad puede cargar con todo el peso. El Estado debe crear un marco legal estable y fomentar sectores estratégicos, pero las empresas son las que contratan directamente. Por eso, la responsabilidad principal está en las compañías que diseñan sus procesos de selección, apuestan por la formación interna y evitan la precariedad. Por mi experiencia, cuando una empresa invierte en employer branding y en estructuras de entrevistas justas, retiene talento y genera empleo de calidad. No es solo abrir vacantes: es crear puestos que realmente aporten valor.
Para que lo veas más claro, aquí tienes un dato reciente del INE (2025): el 60% del empleo creado en España proviene de pymes de menos de 50 empleados. Sin embargo, muchas de ellas carecen de procesos de reclutamiento optimizados. Ahí entramos nosotros, los profesionales de recursos humanos: podemos ayudar a que esas empresas identifiquen el perfil adecuado y reduzcan la rotación.
| Sector | % de empleo generado en 2025 | Responsabilidad compartida |
|---|---|---|
| Tecnología | 28% | Empresas innovadoras |
| Servicios | 35% | Gobierno + empresas |
| Industria | 20% | Estado + sindicatos |
| Otros | 17% | Varios actores |
En mi opinión, la responsabilidad es compartida pero no equidistante. Quien contrata, decide. Y quien decide debe hacerlo con ética y visión a largo plazo. Si las empresas no ajustan sus políticas de contratación a la realidad del mercado, el desempleo no se reducirá aunque el gobierno invierta millones.

Para mí, la responsabilidad es de cada uno. No espero que el gobierno ni las grandes corporaciones me den trabajo. Me he formado por mi cuenta en análisis de datos y busco proyectos freelance. Si no hay empleo, te lo creas. En 2026, con tanta herramienta digital, es casi una excusa quedarse sin opciones. Eso sí, las empresas deberían abrir más procesos de selección remotos, porque hay mucho talento desperdiciado por culpa de filtros anticuados.

He visto cambiar el mercado laboral durante décadas. Antes era el Estado quien impulsaba la industria pesada y generaba miles de puestos. Hoy, la responsabilidad se ha descentralizado. Las startups y el teletrabajo han roto el modelo. Pero creo que las administraciones siguen teniendo un papel clave: deben simplificar la contratación y reducir los costes para las pymes. Si no, seguiremos viendo ofertas basura que nadie quiere aceptar.

Después de dos años sin trabajar por cuidar de mis hijos, opino que las empresas tienen la llave. Muchas descartan currículums con huecos, sin pensar en el potencial de quienes hemos estado fuera. Si de verdad quisieran generar empleo, adaptarían sus procesos de selección y valorarían la experiencia vital. No es solo responsabilidad estatal; es cuestión de abrir la mente en los departamentos de RRHH. En 2026, quien no se adapte, perderá talento.

Desde la universidad veo que la responsabilidad es un círculo. El sistema educativo debe formar perfiles demandados, pero las empresas tienen que colaborar con prácticas reales y mentorías. El gobierno, por su parte, debería incentivar la contratación de jóvenes con bonificaciones. Si cada parte hace lo suyo, el empleo se genera solo. En 2026, no hay excusas: hay datos, hay herramientas, solo falta voluntad colectiva. Lo que no funciona es echar balones fuera.


