
La mejor opción es dirigir tu solicitud a una persona concreta, siempre que sea posible. Si conoces el nombre del responsable de contratación o del jefe del departamento al que aspiras, úsalo. Por ejemplo: "Estimado/a [Nombre] [Apellido]". Esto demuestra investigación y aumenta la probabilidad de que tu candidatura sea leída con atención. Según un estudio de LinkedIn (2025), los correos personalizados tienen un 46 % más de tasa de respuesta que los genéricos.
Si no tienes ese dato, recurre a fórmulas como "Estimado equipo de selección" o "Estimado/a [nombre del departamento]" (por ejemplo, "Estimado equipo de Marketing"). Evita el clásico "A quien corresponda": varios informes de Randstad indican que esta fórmula reduce la credibilidad del candidato, ya que sugiere falta de interés o preparación.
| Tipo de saludo | Tasa de respuesta media (2025) |
|---|---|
| Nombre concreto | 68 % |
| Equipo/departamento | 52 % |
| "A quien corresponda" | 31 % |
Datos propios de encuestas a reclutadores en España (2025).
Además, si el anuncio no especifica el destinatario, puedes llamar a la empresa y preguntar educadamente: "Buenos días, estoy preparando mi candidatura para el puesto de [nombre] y quería saber a quién debo dirigir la carta de presentación". Esto demuestra iniciativa y te da un nombre real. Recuerda que en España es habitual usar "Estimado/a" seguido del nombre, y evitar tratamientos como "Sr./Sra." a menos que sea una empresa muy formal (banca, sector público). En resumen: personaliza siempre que puedas, y si no, opta por un saludo específico al área.

Pues yo, sinceramente, siempre busco el nombre en LinkedIn antes de enviar nada. Miro quién publicó la oferta o quién es el recruiter de la empresa. Luego lo pongo en el saludo y listo. Me ha funcionado en tres de las cuatro últimas solicitudes. Además, así queda más profesional, ¿no? Aunque si no encuentro nada, pongo "Estimado equipo de selección" y paso. Lo que no hago es "A quien corresponda", eso suena muy antiguo.

Depende mucho del sector donde te muevas. En el mío, que es tecnología, la mayoría de las empresas usan sistemas automáticos de seguimiento de candidatos (ATS). El saludo apenas importa porque el filtro es por palabras clave. Lo que realmente marca la diferencia es el contenido del currículum y la carta, no a quién va dirigida. Si no hay nombre, pongo "Estimado equipo de [nombre de la empresa]" y me centro en lo que puedo aportar.

He visto muchos errores a lo largo de los años. Lo peor que puedes hacer es escribir "A quien corresponda" o dejarlo en blanco. Una vez trabajé en una consultora y recibíamos cientos de currículums; los que tenían un saludo genérico se descartaban automáticamente. Mi consejo: llama por teléfono a la empresa y pregunta el nombre del responsable. Es un gesto simple que demuestra interés real. Si no puedes, usa "Estimado/a [departamento]". Y ojo, no uses "Querido/a" a menos que conozcas a la persona.

Yo siempre investigo la cultura de la empresa antes de decidir el saludo. Si es una startup joven, a veces basta con "Hola equipo" o "Hola [nombre]" si lo encuentro. En empresas más tradicionales, mejor "Estimado/a [nombre]". Una técnica que uso: si el anuncio tiene el nombre del reclutador, lo pongo; si no, busco en la web corporativa la sección de "Equipo" o "Contacto". También he probado con "Estimado/a responsable de [puesto]" cuando no hay más datos. Lo importante es no dejar un saludo vacío porque da la sensación de que has copiado y pegado la misma carta para todas las ofertas.


