
En las entrevistas de trabajo, el lenguaje que se emplea debe ser formal, claro y profesional, pero adaptado al contexto de la empresa y al puesto. No es lo mismo una entrevista para una startup tecnológica que para un banco tradicional. En general, se usa un lenguaje directo y respetuoso, evitando tecnicismos innecesarios o jerga demasiado coloquial. La clave está en equilibrar la formalidad con la naturalidad: mostrar sin ser arrogante, y ser conciso sin parecer frío.
Por ejemplo, en una entrevista estructurada (donde se siguen preguntas predefinidas), se espera que el candidato responda con ejemplos concretos usando el método STAR (Situación, Tarea, Acción, Resultado). Aquí el lenguaje debe ser descriptivo y orientado a logros. En cambio, en una entrevista informal o de fit cultural, se permite un tono más relajado, pero siempre manteniendo el respeto.
| Tipo de entrevista | Lenguaje recomendado | Ejemplo de frase |
|---|---|---|
| Estructurada | Formal, basado en hechos | "En mi anterior empleo, lideré un equipo de 5 personas y logramos reducir el tiempo de contratación en un 20%." |
| Por competencias | Técnico y específico | "Aplico la metodología SCRUM para priorizar tareas, lo que mejoró la productividad del equipo." |
| Informal (café) | Cercano pero profesional | "Me encanta el enfoque de la empresa en la innovación, creo que puedo aportar ideas frescas." |
Mi recomendación: adapta tu lenguaje al tipo de entrevista. Si no estás seguro, empieza con un tono neutro y observa cómo responde el entrevistador. La escucha activa también es parte del lenguaje: asentir, hacer preguntas de seguimiento y parafrasear demuestran interés y comprensión.

Pues mira, yo creo que el lenguaje en las entrevistas tiene que ser natural pero sin pasarse. Nada de hablar como un robot, pero tampoco como si estuvieras en el bar. A mí me funciona usar un tono educado y cercano, como cuando hablas con un compañero de trabajo que te cae bien. Lo importante es que las palabras que elijas transmitan confianza y que no te enredes. Y si no sabes algo, mejor decir "no lo sé, pero lo aprendería rápido" que inventarte una historia.

Depende mucho del sector. En tecnología, por ejemplo, se usa un lenguaje más técnico y directo: hablamos de APIs, sprints, KPIs. En recursos humanos o , en cambio, se valora más el lenguaje emocional y persuasivo: frases como "conectar con el cliente" o "generar confianza". Lo que nunca falla es evitar el lenguaje negativo: no digas "odio trabajar bajo presión", mejor "prefiero planificar para minimizar el estrés". El lenguaje positivo abre puertas.

Para mí, el lenguaje en una entrevista debe ser adaptativo. Si el entrevistador usa un tono muy serio, yo respondo igual; si es más distendido, me relajo un poco. Pero siempre mantengo un lenguaje respetuoso y sin faltas de ortografía (incluso en el chat de la videollamada). También uso preguntas activas para mostrar interés: "¿Cómo describiría el equipo con el que trabajaría?" Eso hace que la conversación fluya y demuestra que no solo buscas un sueldo, sino un lugar donde crecer.


