
Si te gustan los animales, puedes trabajar en roles como auxiliar de veterinaria, peluquero canino, cuidador en refugios o paseador de mascotas, con sueldos brutos mensuales que suelen iniciar entre $6,000 y $9,000 MXN, dependiendo de la experiencia, la ciudad y el tipo de empleador. En Ciudad de México o Monterrey, un auxiliar de clínica veterinaria con algo de experiencia puede ganar entre $8,000 y $12,000 MXN brutos al mes, pero el sueldo neto será menor tras los descuentos de IMSS e ISR. Un peluquero canino en una tienda de mascotas grande puede tener un pago quincenal fijo más comisiones por servicio, mientras que un cuidador independiente (pet sitter) podría cobrar entre $150 y $300 MXN por visita a domicilio, aunque su ingreso mensual es variable y sin prestaciones de ley. Según datos de vacantes en plataformas como OCCMundial y Computrabajo para 2024, los puestos de cuidado directo de animales suelen ofrecer contratos de medio tiempo o tiempo completo, con horarios que incluyen turnos matutinos y vespertinos, y en muchos casos es requisito tener preparatoria terminada y disponibilidad para los fines de semana. La ventaja de trabajar en una clínica o refugio establecido es que normalmente dan de alta en el IMSS y ofrecen las prestaciones de ley, como aguinaldo y vacaciones, algo que no ocurre en el trabajo freelance. Un cálculo rápido: si aceptas un sueldo bruto mensual de $9,000 MXN en una veterinaria, tu sueldo neto estimado, descontando lo básico, podría rondar los $7,500 a $8,000 MXN, a lo que se podrían sumar vales de despensa. En cambio, como paseador de perros autónomo en una zona como Polanco o Condesa, podrías facturar hasta $15,000 MXN al mes si tienes una cartera estable de clientes, pero debes considerar el costo del transporte, gestionar tus propios ante el SAT y la falta de seguridad social. Para roles más especializados como técnico veterinario o auxiliar de zoológico, los salarios pueden ser más altos pero requieren estudios técnicos o certificaciones. La recomendación para empezar es buscar oportunidades en refugios de animales o clínicas locales para ganar experiencia, incluso como voluntario al principio, y luego formalizar la búsqueda en portales especializados.

Yo entré como auxiliar en una veterinaria pequeña en Guadalajara sin experiencia, solo por gusto a los animales. Al principio me pagaban $1,800 a la semana, netos, por un turno de 8 horas, a veces los sábados. No era mucho, pero aprendí a manejar citas, limpiar jaulas y asistir en consultas básicas. Después de 8 meses, me subieron a $2,200 semanales. Lo pesado es el olor a desinfectante y ver animales muy enfermos, pero cuando los ayudas a recuperarse se siente bien. Eso sí, en esa clínica no nos daban vales de despensa, solo el aguinaldo por ley. Si aguantas el primer año, ya con experiencia es más fácil moverte a una clínica más grande o a un hospital veterinario donde pagan mejor y tienen más prestaciones.

Trabajé medio tiempo como paseador de perros en la CDMX mientras estudiaba. Cobraba $200 por paseo de una hora por perro. En un buen mes, con 4 clientes fijos, sacaba unos $6,000 extra, pero era dinero completamente irregular y sin seguro. Lo bueno era la flexibilidad y estar en la calle con los perros. Lo malo, los días de lluvia o si un cliente se iba de vacaciones, bajaba mucho el ingreso. Para vivir solo de eso, necesitas muchos clientes y ofrecer otros servicios como cuidado en fin de semana.

En mi experiencia en un refugio de animales en el Estado de México, el sueldo para los cuidadores de planta es bajo, alrededor de $7,500 MXN mensuales brutos para tiempo completo, pero el trabajo es más por vocación. Las jornadas son largas, a veces de 10 horas, y toca hacer de todo: limpiar, alimentar, administrar medicamentos y ayudar en las adopciones. La ventaja es que sí te dan todas las prestaciones de ley, IMSS, INFONAVIT y a veces apoyo con el transporte. El ambiente es muy pesado emocionalmente, ves mucho abandono y casos tristes, pero el equipo suele ser muy unido. Para alguien que quiere iniciar en este mundo, un refugio te da una experiencia completa que después vale mucho en tu CV si buscas trabajo en una clínica o zoológico. Eso sí, no es un trabajo para gente que solo quiere “estar con animalitos bonitos”, es físico y demandante.

Soy peluquera canina en un petshop de cadena en Monterrey. Mi pago es un sueldo quincenal fijo de $3,500 MXN (brutos) más una comisión del 10% sobre cada servicio que hago. En una quincena buena, con muchas citas, puedo llegar a $5,500 MXN en total antes de . Requiere paciencia porque algunos perros son nerviosos, y tienes que estar parada muchas horas. Me gusta porque es un trabajo creativo y ves resultados inmediatos. La empresa nos da uniforme y las prestaciones básicas, pero el sueldo base es muy justo, realmente vives de las comisiones.


