
En México, para 2030, los puestos con mayor riesgo de automatización son aquellos que implican tareas altamente repetitivas y estructuradas, como cajeros, operadores de centros de llamadas para consultas básicas, auxiliares de entrada de datos y algunos agentes de servicio al cliente con interacciones predecibles. Sin embargo, el impacto será gradual y variará por sector, siendo crucial la adaptación de habilidades. Según el INEGI, en 2023, alrededor del 15% de los empleos en sectores como comercio y servicios de apoyo tenían un alto potencial de automatización de tareas específicas. Un análisis de OCCMundial sobre tendencias del mercado laboral mexicano señala que, mientras ciertas tareas desaparecen, la demanda se redirige hacia roles que requieren supervisión, de sistemas automatizados, y habilidades humanas como la resolución de problemas complejos y la inteligencia emocional. La clave no es solo el puesto, sino el tipo de tarea: la automatización reemplaza actividades, no necesariamente empleos completos si el trabajador se capacita.
| Puesto de ejemplo (México) | Tareas de alto riesgo | Habilidades complementarias a desarrollar para 2030 |
|---|---|---|
| Cajero en tienda de autoservicio | Escaneo repetitivo, manejo de efectivo básico, entrega de ticket. | Gestión de autoservicio (kioskos, apps), atención a incidencias técnicas, venta cruzada, servicio al cliente proactivo. |
| Operador de call center (primer nivel) | Respuesta a consultas scripted (estado de cuenta, horarios), registro básico de datos. | Manejo de casos complejos, ventas, retención de clientes, análisis de datos de interacción, uso de herramientas de IA colaborativa. |
| Auxiliar de entrada de datos | Digitalización manual y repetitiva de formatos estandarizados. | Control de calidad de datos, análisis básico con software (Excel, BI), gestión de bases de datos, automatización de flujos (RPA). |

Yo trabajé casi dos años como operador en un call center en Guadalajara, tomando pedidos. Era puro script, lo mismo todo el día: "buenas tardes, ¿cuál es su número de cliente?". Empecé a notar que las métricas de tiempo por llamada se volvieron lo más importante, y luego introdujeron un chatbot para las consultas fáciles. Me moví a retenciones, donde hay que negociar y escuchar más. Es menos monótono, pagan un poco mejor el sueldo base más comisiones por éxito, pero la presión es otra. Lo que veo es que las plazas para el primer nivel, el que solo toma datos, ya no están creciendo. Si estás en eso, te recomiendo buscar la forma de pasar a un área donde tengas que resolver problemas que el chatbot no pueda, o donde manejes clientes enojados. Eso, al menos por ahora, no lo hace una máquina.

En el almacén donde trabajo en el Estado de México, ya llegaron los lectores de códigos de barras fijos y los sistemas que te dicen exactamente qué recoger y a qué andén ir. Antes era más a memoria y papel. Ahora el trabajo es más rápido, pero también más monitoreado. Lo que no ha llegado es un robot que pueda subir a las escaleras y sacar una caja de un estante alto y torcido sin tirar todo. O que pueda cargar bultos de 25 kilos a la carrera para un pedido urgente. Mi jefe dice que la inversión en robots para todo es muy alta todavía. Mientras, nosotros seguimos, con pago quincenal y el IMSS al día, pero es claro que hay que saber usar el escáner y la tablet, no solo fuerza.

Como reclutadora para posiciones de y servicio en Querétaro, el perfil que buscamos ha cambiado en los últimos tres años. Para un puesto de cajero o recepcionista, antes priorizábamos velocidad y exactitud. Ahora, con la automatización de cobro y check-in, valoramos mucho más las habilidades blandas: que el candidato pueda manejar una queja inesperada, que pueda ofrecer productos adicionales de manera genuina, que tenga iniciativa para resolver sin supervisión constante. En las entrevistas, ya no hacemos tantas pruebas de digitación, sino de escenarios. El sueldo bruto mensual para estos puestos se ha mantenido similar (entre $10,000 y $13,000 MXN en esta zona), pero ofrecemos más capacitación en herramientas digitales y atención al cliente. El riesgo no es que desaparezca el puesto de "cajero", sino que se transforme en un "asesor de experiencia en caja". Quien no quiera o no pueda hacer esa transición, con sus horarios de turno matutino o vespertino, sí podría ver limitadas sus oportunidades a mediano plazo.

Estoy estudiando contaduría y mis profesores siempre recalcan lo mismo: la entrada manual de facturas y datos en el SAT puede ser cada vez más automatizada. Pero la interpretación de las leyes fiscales mexicanas, la planeación financiera para una PYME en León, o la auditoría donde hay que juzgar situaciones grises, eso requiere criterio humano. Mi plan es dominar el uso de software contable y de inteligencia artificial, pero para ser quien lo supervise y tome las decisiones finales, no para competir con la tarea repetitiva de digitalizar. La está en moverte de lo operativo a lo analítico y de asesoría.


