
En México, los puestos más susceptibles de ser desplazados por la automatización con IA son aquellos altamente repetitivos, basados en procesamiento de datos estructurados y que no requieren interacción humana compleja o toma de decisiones contextuales. Según análisis de OCCMundial sobre tendencias de reclutamiento, roles como operadores de call center para consultas básicas, transcriptores de datos y algunos auxiliares administrativos enfocados en tareas de captura son los que han visto una mayor reducción en la demanda en vacantes tradicionales, con un crecimiento simultáneo en la búsqueda de perfiles que gestionen estas herramientas. El INEGI, en sus estadísticas de ocupación y empleo, ha documentado una transformación en la composición de ciertos sectores, donde la adopción tecnológica en centros de distribución y back offices corporativos modifica las habilidades requeridas, más que eliminar masivamente puestos de la noche a la mañana. El impacto real no es la desaparición total, sino la transformación del perfil: un cajero hoy puede necesitar gestionar un sistema automatizado de punto de venta y atención al cliente simultánea, y un redactor de contenidos básicos para web debe ahora especializarse en estrategias SEO o ajuste de prompts para generadores de texto. La clave para los trabajadores en Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara es identificar si su jornada se basa en tareas predecibles que un software puede aprender, y pivotar hacia la supervisión, el o la interpretación de los resultados de esos sistemas.

Trabajé casi dos años como operador en un call center grande en Querétaro, atendiendo consultas de saldos y reposición de plásticos. El sueldo base era de $6,500 mensuales brutos, más bonos por puntualidad y calidad que podían sumar unos $1,200 más al mes. El año pasado empezaron a implementar un chatbot que resolvía el 70% de esas consultas simples. Primero congelaron las contrataciones, luego reubicaron a algunos en cruzadas (muchos no duraron por las metas altísimas) y al final ofrecieron liquidación a varios, incluido yo. Mi consejo es que si estás en un puesto donde solo sigues un guion y cambias datos de una pantalla a otra, empieces a buscar capacitación en algo que la máquina no pueda hacer, como manejo de quejas complejas o ventas consultivas.

Como reclutador para posiciones de entrada en la industria maquiladora en Tijuana, he visto cómo los procesos de preselección para operadores de producción o auxiliares de almacén han cambiado. Antes revisábamos pilas de CV buscando palabras clave; ahora una herramienta de IA hace un filtro inicial por habilidad, experiencia y hasta disponibilidad de turno. Mi trabajo ya no es solo buscar, sino validar lo que el sistema prioriza y enfocarme en la entrevista para evaluar soft skills como trabajo en equipo o adaptabilidad, cosas que el algoritmo no puede medir bien. Las vacantes no desaparecieron, pero el perfil del reclutador sí evolucionó.

Soy técnico electricista industrial con 15 años de experiencia y trabajo por proyectos en León. La verdad, la IA o los robots no me quitan el sueño. Mi jornal puede variar entre $800 y $1,200 MXN al día, dependiendo de la complejidad y urgencia. La clave está en que mi trabajo es físico, no lineal y requiere resolver problemas inesperados en el sitio: ver un cableado viejo, diagnosticar una falla intermitente, adaptarse al espacio físico del cliente. Un robot no puede subir a un poste, interpretar el sonido de un motor averiado o negociar con el dueño de una fábrica para explicarle por qué necesita cambiar todo su tablero. Los oficios manuales calificados están . Lo que sí veo es que ahora usamos apps en el celular para diagramas o pedir materiales, pero eso solo hace el trabajo más eficiente, no me reemplaza.

Recién egresado de , mandé curriculums para puestos de asistente en CDMX. En muchas ofertas noté que pedían "manejo de herramientas de automatización de oficina" o "asistencia en la gestión de datos con IA". Me di cuenta de que el auxiliar administrativo que solo sepa usar Excel básico está en desventaja. Tomé un curso en línea sobre automatización de procesos con software específico. En mi trabajo actual, parte de mi sueldo mensual neto de $11,000 pesos depende de optimizar reportes semanales que antes le tomaban horas a mi jefe. No desapareció el puesto, se transformó: ahora soy más un facilitador de tecnología que un capturista.


