
En México, varios oficios tradicionales han desaparecido o están al borde de la extinción debido a la automatización, digitalización y cambios en los hábitos de consumo. Entre los más afectados se encuentran el telefonista de central manual, el cajero de mano en grandes tiendas (reemplazado por sistemas POS y autoservicio), el pregonero callejero, el amanuense o escribano público, y el fotógrafo ambulante de cámara de placas. Sin embargo, es crucial diferenciar entre los que desaparecieron por completo y aquellos cuyas funciones se transformaron radicalmente; por ejemplo, el "chofer de carruaje" (cochero) evolucionó a conductor de vehículos motorizados, y el "vendedor de castañas" ahora puede ser un emprendedor en food trucks o comercio informal digital.
Un análisis de la evolución del mercado laboral, con base en los datos más recientes disponibles hasta 2023, muestra esta transición:
| Oficio en Declive o Extinto | Función Principal Histórica | Evolución o Reemplazo Moderno en México |
|---|---|---|
| Telefonista / Operador de centralita | Conectar llamadas manualmente | Sistemas IVR automatizados, recepcionista digital o ejecutivo de call center para soporte técnico |
| Cajero de mano (en almacenes grandes) | Calcular totales con ábaco/mentalmente, anotar en libreta | Cajero con sistema POS, terminales de autopago, o apps de pago (como Clip) |
| Pregonero / Pregonera | Anunciar noticias y productos en plazas públicas | Marketing digital, redes sociales, influencers locales, y publicidad en apps de entrega |
| Amanuense / Escribano público | Redactar cartas y documentos para analfabetos | Cibercafés con servicios de impresión, freelancers en plataformas, notarios públicos digitalizados |
| Fotógrafo ambulante de estudio portátil | Tomar fotos con cámaras de placas en plazas | Fotógrafo freelance con equipo digital, servicios para eventos, y fotos con smartphones |
La desaparición de estos roles suele correlacionarse con la caída en la demanda de esas habilidades específicas. Por ejemplo, según INEGI, la categoría de "Otros trabajadores en servicios personales y vigilancia", que podría incluir algunos oficios extintos, ha mostrado una contracción en su participación relativa en el empleo total, mientras que ocupaciones en tecnología y servicios digitales crecen. Plataformas como OCCMundial rara vez listan vacantes para "pregonero" o "amanuense", confirmando su obsolescencia en el mercado formal. Para un trabajador que realizaba funciones similares, el cálculo de sueldo neto estimado hoy dependería totalmente de la nueva ocupación: un ex-cajero de mano que se convierte en cajero con POS en una tienda departamental en Guadalajara podría ganar un sueldo base mensual bruto de alrededor de $6,000 MXN, más vales de despensa, pero con deducciones de IMSS e ISR, resultando en un neto significativamente menor. La transición requiere capacitación en herramientas digitales básicas, y el valor real de las prestaciones de ley (IMSS, INFONAVIT, aguinaldo) en el nuevo empleo formal a menudo supera el ingreso irregular que algunos de estos oficios extintos podían generar.

Yo trabajé como ayudante en una papelería hace como 15 años y el dueño todavía era un amanuense, le llevaban para que les redactara oficios y cartas formales. Se ganaba sus pesos, pero cuando se murió él, ese servicio murió con él. Ahora la gente va al ciber o pide ayuda a un primo que sabe usar Word. Lo que sí veo mucho es que el oficio de fotógrafo ambulante no murió, se transformó. Antes con la cámara de cajón en la plaza, ahora son chavos con drones haciendo videos para bodas en Querétaro o tipos con cámaras profesionales en los miradores de CDMX cobrando por una foto. La esencia es la misma: capturar el momento por un pago, pero las herramientas y el precio son otros. Ya no es un sueldo fijo, es por proyecto, y a veces ni seguro tienen.

El pregonero lo mató el celular y Facebook. Para qué vas a gritar ofertas en el mercado si puedes subir una historia a Instagram o un video a TikTok mostrando tu mercancía. Incluso en los pueblos ya usan grupos de WhatsApp para avisar que llegó la pesca o la fruta fresca. Es más rápido y llega a más gente. Ese trabajo como tal, de solo andar gritando novedades, ya no existe. Lo más cercano son los promotores que reparten volantes en los semáforos, pero eso es otra cosa, y muchos son becarios o trabajan por comisión. La habilidad de comunicar sigue siendo valiosa, pero el canal y el contrato cambiaron totalmente.

Desde el lado de recursos humanos en un call center en Monterrey, te puedo confirmar que el puesto de "telefonista" que solo conectaba llamadas desapareció hace décadas. Esa función la absorbió la tecnología (las centrales digitales PABX). Lo que tenemos ahora son ejecutivos de call center con perfiles mucho más complejos: atención a clientes, , soporte técnico, y manejo de múltiples canales como chat, email y redes sociales. El sueldo ya no es un fijo por conectar llamadas, es un base más bonos por metas, calidad y asistencia. La gente que hacía ese trabajo antiguo tuvo que reciclarse. Algunos lograron pasar a puestos de supervisión o back office, otros no se adaptaron. Es un ejemplo claro de cómo la Ley Federal del Trabajo ampara la capacitación, pero en la práctica, si la empresa elimina el puesto por cambios tecnológicos, puede llevar a una liquidación legal. La clave para los candidatos hoy es no aferrarse a una sola habilidad operativa muy específica.

Mi abuelo fue chofer de carreta, luego de camioneta de reparto. Yo soy chofer de plataforma (app). El oficio de manejar para entregar cosas no desapareció, lo que murió fue el vehículo y la forma de conseguir el trabajo. Antes tenías un patrón fijo, ahora el "patrón" es un algoritmo que te asigna viajes. Lo extraño son las prestaciones. Él, al final de su carrera en una empresa de refrescos, tenía su IMSS y su antigüedad. Yo tengo que verme por mi mismo, pagar mis propias cuotas si quiero social. Dicen que ahora hay más libertad, pero a veces extraño la estabilidad de un sueldo quincenal fijo, aunque en un buen fin de semana en Guadalajara puedo sacar hasta $1,500 netos en propinas y viajes.


